En un pronunciamiento posterior a la jornada electoral de este domingo 21 de junio, el presidente Gustavo Petro ha puesto en duda la transparencia de los resultados, denunciando supuestas irregularidades técnicas en el sistema de procesamiento de datos utilizado por la Registraduría Nacional.
A través de sus redes sociales, el jefe de Estado afirmó haber detectado evidencias de cambios en las direcciones IP de diversos servidores de la entidad electoral, lo que, a su juicio, indicaría una vulneración del software encargado de la transmisión y consolidación de resultados. «Significa que se vulneró el software y otros escribieron datos de mesas y puestos de votación», señaló el mandatario.
El presidente recordó que, desde antes de la jornada, había advertido sobre la vulnerabilidad del sistema, citando una sentencia del Consejo de Estado de 2018, y lamentó que su solicitud de una auditoría experta fuera denegada por la autoridad electoral. Ante lo que calificó como una posible manipulación, Petro anunció que entregará a los jueces de la República los datos técnicos precisos sobre los servidores afectados para que se proceda con una auditoría forense inmediata.
Solicitud de un nuevo conteo
Como medida para garantizar la legitimidad del proceso, el presidente solicitó formalmente un escrutinio total de todas las mesas de votación y un reconteo exhaustivo. “Solicito un escrutinio de todas las mesas y conteo de nuevo de todos los votos con estudio de vulneraciones del software electoral y las mesas que sufrieron afectaciones”, puntualizó.
A pesar de la gravedad de sus denuncias, Petro hizo un llamado a la ciudadanía a mantener la calma y la mesura: «A toda la población le solicito tranquilidad para lograr un escrutinio a fondo y bien hecho que refleje la real decisión de la ciudadanía».
Asimismo, el mandatario insistió en la necesidad de un diálogo nacional entre las fuerzas políticas fundamentales del país, subrayando que, independientemente del resultado final, el momento requiere responsabilidad política y la voluntad de evitar que el «odio» prevalezca sobre la estabilidad institucional de la nación.
Hasta el momento, la Registraduría Nacional ha sostenido la integridad del proceso electoral, respaldada por la observación internacional que ha calificado la jornada como transparente, mientras sectores políticos han instado al presidente a respetar el desenlace de la elección y la independencia de los organismos encargados del escrutinio final.





