En una jornada marcada por una alta tensión política, el presidente Gustavo Petro se ha pronunciado de manera contundente sobre los resultados preliminares de la segunda vuelta presidencial, distanciándose de las cifras entregadas por la Registraduría Nacional y advirtiendo sobre la necesidad de esperar el escrutinio oficial.
El cuestionamiento al preconteo
Con un margen estrecho entre los candidatos Abelardo de la Espriella (Defensores de la Patria) e Iván Cepeda (Pacto Histórico), el jefe de Estado afirmó a través de su cuenta de X que, conforme a los datos actuales, no es posible proclamar a un ganador.
El mandatario manifestó que, según sus registros, los resultados del preconteo otorgan un 49,3% para De la Espriella y un 49% para Cepeda, una diferencia mínima que, a su juicio, exige prudencia absoluta. El presidente enfatizó: «No se puede proclamar a ninguno presidente. Es el escrutinio el que determina quién lo es. Obedezco a los jueces».
Acusaciones de irregularidades
Más allá de la cifra, la declaración del presidente ha generado un sismo político al sugerir que el proceso electoral ha estado viciado. Petro insinuó la existencia de una «manipulación algorítmica» y denunció que en la última semana se habrían agregado cientos de miles de cédulas de personas que no figuran en el censo oficial. Esta postura ha sido interpretada por sectores de la oposición y analistas políticos como un desconocimiento inédito de los resultados preliminares por parte de un mandatario en ejercicio.
Llamado a la estabilidad
Ante la incertidumbre y el riesgo de una escalada en la polarización, el presidente cerró su mensaje haciendo un llamado a la unidad del país





