El Gobierno peruano formalizó su adhesión a la estrategia regional conocida como «Escudo de las Américas», una alianza multilateral orientada a contrarrestar la expansión de la delincuencia organizada y los desafíos de seguridad continental. La confirmación del ingreso del país andino a este mecanismo fue realizada por la jefa de Estado, Keiko Fujimori, en el marco de la visita oficial del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
La declaración oficial tuvo lugar en la sede del Palacio de Gobierno en Lima, tras la conclusión de una reunión bilateral de trabajo entre la mandataria y el diplomático estadounidense, en la cual se revisaron los principales ejes de la agenda de cooperación entre ambas naciones.
Durante su intervención, Fujimori detalló que la integración de Perú responde a la necesidad de «articular esfuerzos con otros países de la región para hacer frente a la criminalidad transnacional», fenómeno impulsado por estructuras delictivas cuyas operaciones trascienden los límites territoriales.
Asimismo, la gobernante enfatizó que este esquema multinacional busca «reforzar la coordinación entre los países participantes frente al crimen internacional» y consolidar una acción colectiva que garantice la estabilidad del continente.





