El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, conmemoró los 124 años de la independencia de Cuba y resaltó su «compromiso inquebrantable» para que “el pueblo de Cuba recupere la libertad que sus antepasados lucharon tan valientemente por establecer hace más de 100 años”.
«Hoy les rendimos un saludo y recordamos a todos aquellos que se han sacrificado por una Cuba libre, y miramos con confianza hacia una nueva Edad de Oro para la isla y su pueblo” dijo el mandatario a través de un mensaje difundido por la Casa Blanca.
El mandatario sostuvo que Washington no tolerará que un “Estado delincuente” albergue operaciones militares, de inteligencia y terroristas extranjeras hostiles a solo 90 millas de su territorio. En el mismo texto, señaló que su Gobierno no descansará hasta que el pueblo cubano recupere la libertad y vinculó ese objetivo con el llamado Día de la Independencia de Cuba.
Sin embargo, esta fecha conmemorativa no es celebrada por los cubanos que aún viven en el país. La independencia de Cuba en 1902 estuvo ligada a la Enmienda Platt, impulsada por un senador de Connecticut. Le otorgó a Estados Unidos el derecho de intervenir en los asuntos cubanos “para la preservación de la independencia cubana” -entre otras cosas- y le permitió a Washington arrendar o comprar tierras para establecer bases navales en la isla.
“Sólo una cosa hay que agradecer a ese día: haber sembrado en los cubanos de entonces un sentimiento antimperialista que cada generación posterior ha sentido profundizarse con nuevas y constantes amenazas a la independencia y la soberanía de la Patria” escribió el presidente cubano Miguel Díaz-Canel en su perfil de X. Añadió que el 20 de mayo representa «intervención, despojo y frustración».
Asimismo, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, calificó el comunicado de Washington de “superficial y malinformado” y añadió que era una “ofensa” al pueblo de Cuba.





