La Autoridad del Golfo del Estrecho Pérsico (PGSA), un organismo fundado por Irán para regular la navegación en este punto estratégico, ha delimitado oficialmente su área de «jurisdicción». A partir de ahora, cualquier embarcación que pretenda cruzar el paso marítimo deberá solicitar autorización previa a las autoridades iraníes.
«El tránsito por esta zona con el fin de atravesar el estrecho de Ormuz requiere la coordinación y la autorización de la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico«, advirtió el organismo a través de su cuenta de X.
Asimismo, indicó que su área de control se extiende desde la línea que une el monte Mubarak en territorio iraní con la ciudad de Fujairah en Emiratos Árabes Unidos al este del estrecho, mientras que al oeste del paso estaría bajo control persa la región que va desde la isla iraní de Qeshm hasta la ciudad emiratí de Umm al Quwain.


Aunque el bloqueo iraní paralizó casi por completo el tránsito en una ruta por la que antes de la guerra circulaba el 20% del petróleo global, Teherán ha comenzado a flexibilizar las restricciones. El pasado miercoles 20 de mayo, la Guardia Revolucionaria confirmó que 26 petroleros y buques comerciales lograron cruzar el estrecho en un lapso de 24 horas bajo su «coordinación y protección».
Por otro lado, el Parlamento iraní evalúa un proyecto de ley para formalizar el cobro de tarifas de tránsito y el Gobierno anunciará pronto un nuevo protocolo de navegación para la zona. A pesar de que la ley no se ha aprobado, el Banco Central de Irán confirmó que ya recibe pagos de buques desde finales de abril.
Estados Unidos ha respondido al control iraní sobre el estrecho de Ormuz con un cerco sobre los puertos y buques iraníes desde el 13 de abril y, hasta ahora, ha obligado a 89 embarcaciones a cambiar de rumbo, según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).





