Según datos presentados ante el tribunal, el Servicio Postal ha admitido que unos 300.000 votos por correo en todo el país se dieron por recibidos sin que se les diera salida

Un tribunal federal estadounidense ordenó este martes una inspección minuciosa de las instalaciones de procesamiento del Servicio Postal en varios estados del país, en busca de votos por correo que se puedan haber extraviado o retenido.

A petición de varios grupos defensores de los derechos civiles, como la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color (NAACP, en inglés) o Vote Forward, el juez federal Emmet G. Sullivan, de Washington, ordenó a los inspectores postales registrar más de dos docenas de instalaciones de correos en busca de votos que hayan quedado atrasados o extraviados para enviarlos inmediatamente.

La orden incluye centros de procesamiento del Servicio Postal en quince estados, incluidos Florida, Michigan, Pensilvania, Georgia, Wisconsin y Carolina del Sur, entre otros estados considerados clave en las elecciones celebradas este martes en estados Unidos.

En estas elecciones, el presidente Donald Trump aspira a la reelección ante el candidato demócrata, el exvicepresidente Joe Biden, que le aventaja levemente en las encuestas.

En algunos estados, según los demandantes, se han producido retrasos en el procesamiento de votos por correo, por lo que temen que los trabajadores postales no puedan entregar los votos a tiempo.

Según la organización US Election Project, al menos 65 millones de estadounidenses votaron por correo en estas elecciones, debido a la pandemia de la covid-19, que hizo también que otros 36 millones de electores no esperasen a la jornada electoral para emitir su voto en persona.