Reclaman que el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y el coordinador de socorro de emergencia de Naciones Unidas, Mark Lowcock, asuman el liderazgo de la ayuda

Humans Right Watch (HRW) y los Centros de Salud Pública y Derechos Humanos de la Universidad Johns Hopkins presentaron este martes 26 de mayo, un informe en el que reclaman a la comunidad internacional ayuda humanitaria urgente para que Venezuela enfrente a la pandemia de la COVID-19.

José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW, explicó en videoconferencia que “estamos ante una situación gravísima. La falta de agua en hospitales ya era un enorme problema para el colapsado sistema de salud venezolano antes de la pandemia. Ahora, los médicos no tienen agua para lavarse las manos, que es una de las medidas básicas para prevenir el contagio”.

Considera que “las autoridades se preocupan más por ocultar cifras y perseguir a quienes denuncian la realidad en el país, incluyendo médicos y periodistas, que en contener la pandemia. Lo cierto es que no sabemos cuántos casos hay en realidad, pero sí sabemos que en el contexto que documentamos, es imposible que sean los 1.000 casos que sostienen las autoridades”, dijo.

“La vida de muchos venezolanos depende de que el secretario general de la ONU lidere una respuesta humanitaria urgente y a gran escala y de que las democracias preocupadas por Venezuela prioricen presionar al jefe de Estado, Nicolás Maduro, el principal responsable, para que permita el acceso de esta respuesta humanitaria”, destacó.

Asimismo, la doctora Katheleen Page, profesora de la facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, mencionó que “la imposibilidad de Venezuela para hacer frente a la pandemia de la COVID-19 podría provocar que más personas intenten huir del país, lo que desbordaría aún más los sistemas de salud de los países vecinos, poniendo en peligro más ampliamente la salud en la región”.

Estos organismos piden que el Grupo de Lima y los gobiernos de Estados Unidos y la Unión Europea ejerzan presión sobre las autoridades venezolanas para que permitan una “respuesta humanitaria a gran escala liderada por la Organización de Naciones Unidas (ONU)”, que ayude a prevenir una “propagación catastrófica” de la COVID-19.