“Cuando condenamos los derechos humanos en Venezuela, la oposición no dice nada”, señaló Solá

El embajador argentino ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Carlos Raimundi, señaló que “hay una apreciación sesgada” sobre las violaciones de derechos humanos (DDHH) en Venezuela”. Tales declaraciones generaron polémica en el Gobierno de ese país.

Por su parte, Felipe Solá, ministro de Relaciones Exteriores aseguró que “no hubo costo político” por las declaraciones de Raimundi y confirmó que lo llamó para aclarar cuál es la postura de la Cancillería sobre Venezuela.

“Raimundi no juzgó si era bueno o malo el informe Bachelet, justificó y reforzó la idea de que Argentina no rechazó el informe de la ONU que prueba la represión ilegal de la administración de Maduro. El problema es que Raimundi no dijo la preocupación que tiene Argentina por los Derechos Humanos en Venezuela, decidió decir lo que pensaba y un embajador tiene que decir primero lo que le instruyen”, criticó Solá.

Asimismo, Solá negó que se haya evaluado que Raimundi deje su cargo. Y aseveró que “no hubo rechazo” hacia el informe de la ONU. Sin embargo, admitió que “en Venezuela hay violaciones de los derechos humanos”, así como también “un bloqueo financiero físico y financiero, que afecta al pueblo venezolano”.

El ministro de Relaciones Exteriores dijo que “el retroceso económico por la pandemia hace que se diga ‘vamos a ser Venezuela’, una frase que vale para todo y que no se sabe bien qué es”, apuntó.

“Una cosa es pensar de una manera de Venezuela y otra cosa es ir hacia Venezuela, que no tiene gasolina, tiene miles por ciento de inflación, hay falta de insumos, de medicamentos, ¿Qué tiene que ver con la situación de Argentina?”, cuestionó.