Cuando se apruebe la medida en una votación en el Parlamento, Reino Unido se convertirá, junto a Australia, Indonesia y Malasia, en uno de los países pioneros en prohibir el uso de las redes sociales a los menores de 16 años.
La medida del Gobierno británico, que considera que ha tomado «la decisión correcta» para proteger a los niños de los peligros en línea, afectará a TikTok, YouTube, Instagram, Reddit, Facebook, X, Threads, Snapchat, Twitch y Kick.
Tras anunciar su decisión, el primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, reconoció que llevarlo a cabo no será fácil ya que algunas empresas tecnológicas quieren hacer creer que las redes sociales son «inmutables, parte de un orden casi natural».
Aunque todavía son pocos los países que han prohibido el acceso a las redes a los menores de 16, otros como España, Andorra, Noruega y Nueva Zelanda han anunciado ya su intención de hacer lo mismo.
Y con iniciativas parecidas, aunque no siempre con el límite de 16 años, también planean prohibir o limitar el acceso de los menores a las redes en Francia, Dinamarca, Grecia, Eslovenia, Finlandia, Irlanda, Italia, Chipre y Eslovaquia.
Restricciones a otras edades
Actualmente otros países europeos han promovido restricciones (aunque no siempre con el umbral de 16 años) o mantienen debates internos sobre la edad más adecuada para ello, como Francia, Dinamarca, Grecia, Eslovenia, Finlandia, Irlanda, Italia, Chipre, Eslovaquia y Portugal.
El pasado enero, la Asamblea Nacional francesa aprobó el proyecto de ley para prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años y vetar los móviles en los institutos, con la intención de que la medida se aplique a partir del próximo curso escolar.
En febrero, el Gobierno de Eslovenia confirmó las bases de un proyecto de ley que prohibirá el uso de redes sociales a menores de 15 años, entre ellas plataformas como TikTok y Snapchat. Ese mismo día, Finlandia anunció cambios legislativos para restringir el acceso de los menores de 15.
Grecia, por su parte, planea prohibir el acceso a las redes a todos los menores de 15 años a través de una aplicación estatal de control parental ya existente (Kids Wallet), una restricción que será obligatoria y universal, sin que los padres puedan excluir a sus hijos.





