El secretario de Defensa del Reino Unido, John Healey, anunció su decisión de abandonar el cargo debido a desacuerdos con el primer ministro, Keir Starmer, sobre el futuro de las Fuerzas Armadas británicas.
Durante su mandato, Healey destacó por sus declaraciones polémicas. En particular, llegó a afirmar que quería «secuestrar» al presidente ruso, Vladímir Putin, y convertirse en el primer ministro de Defensa en enviar tropas británicas a Ucrania.
Los medios califican la dimisión de inesperada y consideran que supone un nuevo golpe para Starmer, al intensificar la presión sobre su liderazgo y evidenciar las dificultades del Gobierno para aumentar el gasto en defensa sin contar con recursos suficientes.
Los Ministerios de Defensa y Finanzas del Reino Unido llevan meses negociando el aumento del gasto militar, lo que ha retrasado el Plan de Inversión en Defensa, cuya publicación estaba prevista para 2025.





