Wall Street cerró en verde este viernes tras una semana volátil marcada por el alza de los rendimientos de la deuda de EE.UU. y del petróleo, el conflicto en Medio Oriente y las expectativas por los resultados trimestrales.
Al cierre del parqué neoyorquino, el Dow Jones de Industriales sumó un 0,83 %, hasta los 51.654 puntos; el selectivo S&P 500 avanzó un 0,59 %, hasta los 7.811 enteros; y el Nasdaq ganó un 0,64 %, hasta las 27.193 unidades.
En el conjunto de la semana, el Dow Jones sube un 0,9 % acumulado, el S&P 500 un 1,2 % y el Nasdaq un 0,6 %.
Según los analistas, el mercado se animó después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, reiterara que no planea atacar Irán antes de las elecciones legislativas de noviembre.
Trump también anunció un acuerdo con su homólogo ruso, Vladimir Putin, para que Rusia suministre combustible diésel a los mercados globales, incluido EE.UU., pese a las sanciones que mantiene sobre el país.
El sector tecnológico se recuperó este viernes tras las caídas de la víspera, ligadas a las recurrentes dudas sobre la sostenibilidad de las empresas de inteligencia artificial (IA).
Las acciones relacionadas con la IA cayeron después de que OpenAI, matriz de ChatGPT, publicara unos pronósticos de ingresos anualizados a finales de septiembre inferiores a los del mes anterior.
Aún así, durante la semana tanto el S&P 500 como el Nasdaq han registrado récords.
Por sectores, las mayores ganancias semanales fueron para las empresas de bienes esenciales (4 %), energía (4 %) y servicios públicos (3,5 %).
Hoy, SpaceX subió un 1,25 % tras anunciar un acuerdo para adquirir licencias de frecuencias de telecomunicaciones en Estados Unidos que perfilan a Starlink como un «gran operador de telefonía móvil».
En cambio, operadores establecidos como Verizon y T-Mobile bajaron un 8,75 % y 13,3 %, respectivamente, ante el potencial aumento de la competencia si se cierra la operación.
El mercado está pendiente de la temporada de resultados trimestrales que comienza la semana que viene con la banca, termómetro de la salud financiera de EE.UU., y varias multinacionales.
El petróleo de Texas terminó en 91,85 dólares el barril, una revalorización semanal del 1 %, presionado por la llegada del huracán Isaías al sur de EE.UU. y pendiente del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El rendimiento del bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años se situaba en 5,246 % y el del título a 30 años en el 5,606 %, moderándose tras alcanzar en ambos casos sus máximos niveles desde 2002.
En otros mercados, el oro subía a 4.220 dólares la onza, el euro se cambiaba a 1,1202 dólares y el bitcóin ascendía a 82,338 dólares. EFE





