El índice de precios al productor (IPP) en Estados Unidos, referencia de la inflación mayorista, aumentó un 1,3 % en septiembre respecto al mes anterior, el mayor incremento desde la subida del 1,7 % registrada en marzo de 2022 -en pleno encarecimiento de la energía por la invasión rusa de Ucrania-, informó este jueves la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés).
«Sin ajuste estacional, el índice de demanda final aumentó un 6,3 % en los 12 meses finalizados en septiembre, lo que supone el mayor incremento interanual desde el alza del 6,4 % registrada en diciembre de 2022», indicó un comunicado de esa oficina.
El avance mensual se aceleró respecto al 0,5 % de agosto, una cifra revisada al alza en una décima y cuando los precios de la gasolina continúan subiendo debido a la guerra de Irán.
Los precios de los bienes de demanda final de los productores subieron en un 2,6 % en septiembre, «el mayor incremento registrado desde que se comenzó a calcular la serie de datos en diciembre de 2009», cuyo principal factor fue el encarecimiento de la gasolina por una subida del 20,3 %.
El diésel, las hortalizas frescas y secas, el combustible para aviones, la electricidad residencial y el petróleo crudo también registraron incrementos de precio.
En cambio, los huevos de gallina cayeron un 39,7 % y las resinas y materiales termoplásticos y de electricidad comercial también descendieron.
En cuanto a los servicios de demanda final, los precios aumentaron un 0,8 %, su mayor incremento desde abril.
«Los índices correspondientes a los servicios de transporte y almacenamiento de demanda final, así como a los servicios de demanda final excluyendo el comercio, el transporte y el almacenamiento, también registraron avances del 3,4 % y del 0,3 % respectivamente», agregó la oficina.
El incremento del 3,9 % en los márgenes de comercialización de maquinaria y vehículos explicó el aumento del 20 % de los precios de los servicios de demanda final.
También aumentaron los índices correspondientes al transporte de mercancías por carretera, el comercio mayorista de alimentos y bebidas alcohólicas, el alojamiento para viajeros, el comercio minorista de alimentos y el transporte aéreo.
Por el contrario, los márgenes del comercio minorista de combustibles y lubricantes para automóviles descendieron un 30,3 %, además de la venta al por mayor de productos químicos y afines.
El IPP, que lleva en máximos desde el comienzo de la guerra contra Irán, es un indicador avanzado de como se van a comportar los precios al consumo en Estados Unidos, que siguen más cerca del 4 % que del objetivo del 2 % fijado por la Reserva Federal. EFE





