La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha revocado más de 300.000 visas desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, según un reporte publicado por The New York Post, que cita información proporcionada por funcionarios del Departamento de Estado.
De acuerdo con el medio estadounidense, las revocaciones están relacionadas principalmente con actividades criminales, amenazas a la seguridad pública y violaciones de las normas migratorias, entre ellas fraude o declaraciones falsas durante los procesos de solicitud.
Un funcionario del Departamento de Estado indicó además que al menos 4.000 visas fueron revocadas a extranjeros vinculados con el denominado “turismo de nacimiento”, práctica mediante la cual personas viajan a Estados Unidos con el propósito de dar a luz en territorio estadounidense.
“Con más de 300.000 revocaciones, la administración Trump ha cancelado más visas y a un ritmo más rápido que cualquier administración en la historia”, aseguró Tommy Pigott, portavoz del Departamento de Estado, citado por The New York Post.
Pigott agregó que Washington mantiene una política de “tolerancia cero” frente a extranjeros que se encuentren en el país con visas y cometan delitos, incurran en fraude o representen una amenaza para la seguridad nacional.
“Que el mensaje sea claro: tenemos tolerancia cero con los extranjeros que están aquí con visas y violan la ley, cometen fraude o socavan nuestra seguridad nacional”, afirmó el portavoz.
El Departamento de Estado no precisó inmediatamente las nacionalidades de las personas afectadas por las más de 300.000 revocaciones.
Según el reporte, apenas el mes pasado las autoridades estadounidenses habían confirmado alrededor de 250.000 visas revocadas desde enero de 2025, lo que supone un incremento de aproximadamente 50.000 casos desde entonces.
The New York Post señaló que el ritmo de cancelaciones se ha acelerado durante 2026. En 2025, unos 23.000 casos fueron revisados por la Oficina de Asuntos Consulares.
Entre las visas revocadas durante 2025, el 25% estuvo relacionado con agresiones u otros delitos similares, mientras que otro 22% correspondió a casos de conducción bajo los efectos del alcohol o drogas (DUI). Asimismo, un 7% estuvo relacionado con robos y otro 7% con abuso o distribución de sustancias.
La ofensiva forma parte del endurecimiento de la política migratoria de la administración Trump, que ha reforzado los controles sobre extranjeros que poseen permisos para ingresar o permanecer temporalmente en Estados Unidos y ha advertido que continuará revisando y revocando visas cuando determine que sus titulares incumplen las leyes estadounidenses.





