El Ministerio de Salud de Chile (Minsal) ordenó el aislamiento preventivo de dos ciudadanos chilenos tras detectarse un brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius. Según datos validados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la emergencia sanitaria en la embarcación ha dejado un saldo de tres fallecidos y al menos cinco casos sospechosos de contagio hasta la fecha.
La autoridad sanitaria informó que, aunque los dos chilenos que estuvieron a bordo se encuentran actualmente asintomáticos, se han activado los protocolos de seguridad pertinentes para descartar la presencia del patógeno.
«Si bien ambas personas no tienen ningún síntoma atribuible a hantavirus y se encuentran sanas, debido a la situación del barco, se les está realizando un seguimiento epidemiológico que incluye testeos del virus», explicó la cartera de Salud a través de un comunicado oficial.
Exclusión de foco local
En una aclaratoria realizada el mismo día, el Gobierno de Chile descartó que la exposición al virus haya ocurrido dentro del territorio nacional. La investigación epidemiológica determinó que, si bien los afectados transitaron por el país recientemente, lo hicieron «en un periodo que no corresponde al de incubación» del hantavirus, lo que sitúa el origen del contagio en el ámbito internacional del crucero.
El Minsal enfatizó su compromiso de transparencia informativa, aunque recordó las limitaciones legales vigentes: «El Ministerio reitera su compromiso de mantener informada a la ciudadanía ante cualquier novedad relevante en esta materia», subrayó la autoridad, advirtiendo que la ley prohíbe la divulgación de identidades o antecedentes clínicos de los pacientes.
Contexto sobre el hantavirus y el MV Hondius
El hantavirus es una enfermedad zoonótica transmitida principalmente por roedores a través de la inhalación de saliva, orina o excrementos contaminados. En el cono sur, el reservorio más común es el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus).
El MV Hondius, una embarcación de expedición polar con capacidad para aproximadamente 170 pasajeros y reconocida por sus viajes a la Antártida, se encuentra bajo observación internacional debido a la inusual aparición del virus en un entorno marítimo de este tipo. Históricamente, el hantavirus no se asocia con embarcaciones, lo que ha generado una alerta especial por parte de la OMS para determinar el origen de la infestación y la posible presencia de roedores en las bodegas o áreas de suministros del buque.
Las autoridades sanitarias chilenas mantendrán el monitoreo durante el periodo máximo de incubación, que puede extenderse hasta 45 días, para garantizar que los ciudadanos aislados no desarrollen el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), la variante más grave de esta infección.





