De acuerdo con las estadísticas conocidas este jueves, en 2020 nacieron 735.000 bebés, lo que significa 18.000 menos que en 2019

Los nacimientos en Francia sufrieron un bajón del 7 % en diciembre pasado, respecto al mismo mes de 2019, y del 13 % en enero, es decir, unos nueve meses después del primer confinamiento impuesto para contener la escalada de la epidemia de coronavirus.

En enero nacieron 53.900 niños en Francia, según los datos todavía provisionales publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INSEE), que en un comunicado considera el descenso internanual del 13 % “particularmente fuerte”

Habría que remontar a 1975 y al fin del fenómeno del “baby boom” para encontrar un fenómeno de la misma amplitud, señala el INSEE, que recuerda que ese año se había constatado una disminución del 14 % en los meses de septiembre y octubre con respecto al mismo periodo de 1973.

Para el instituto estadístico, el hecho de que la regresión de enero sea la más importante en más de 45 años y que haya estado precedida por una disminución ya pronunciada en diciembre dejan pocas dudas sobre el papel que ha tenido la pandemia.

En Francia, el primer confinamiento domiciliario entró en vigor a mediados de marzo de 2020 en un momento en que había un intenso crecimiento de la mortalidad y grandes incertidumbres que pudieron decidir a muchas parejas a no procrear o a posponer sus planes.

También pudieron pesar las dudas iniciales sobre la posible transmisión de la covid de la madre al feto.

Los datos que se publiquen los próximos meses permitirán decir si se ha tratado de un fenómeno puntual o duradero.

Lo cierto es que, se ha producido en la continuidad de una tendencia a la baja de la natalidad en Francia desde hace años.

De acuerdo con las estadísticas conocidas este jueves, en 2020 nacieron 735.000 bebés, lo que significa 18.000 menos que en 2019 (una regresión del 2,5 %).