Juan Barreto: Venezuela no tiene tiempo para esperar a que Maduro y Guaidó se pongan de acuerdo

Texto: José Gregorio Yépez. Foto: Rafael Briceño-Contrapunto

“Se está dando un diálogo de élites que tienen el mismo propósito: tener en su manos la renta del país”. Así define el dirigente del Movimiento Redes las conversaciones entre Gobierno y oposición

Juan Barreto es un hombre ocurrente y que definitivamente no pasa desapercibido en la discusión política del país. Sostiene que “el mantra de Guaidó se agotó” y que Venezuela no tiene tiempo “para esperar a que Maduro y Guaidó se pongan de acuerdo”.

-¿Es positivo el diálogo en Barbados?

-Yo celebro que las dos posiciones extremas que hacen vida en el país estén dialogando. Lo que me preocupa es que es una conversación de élites: una, que quiere seguir aprovechándose de la renta de este país; y otra, que quiere apoderarse de ella para que cambie de dueño. El país es mucho más que esos dos factores que están negociando y la polarización se está devorando las iniciativas.

-¿Falta gente entonces?

-Ellos están de espaldas a la gente. El país nacional está de espaldas a esa negociación y ese es el error de esas élites. Este país merece otro liderazgo porque oposición y Gobierno fracasaron.

-¿Por qué lo dice?

-La oposición fracasó porque tiene 20 años tratando de tomar el poder y dando bandazos de aventura en aventura. Y el Gobierno tiene 20 años de gestión, con los últimos seis en una deriva autoritaria con un fracaso económico evidente.

-Pero usted formó parte de ese Gobierno

-Tengo la responsabilidad de haber creído en Chávez como millones de venezolanos. Si eso es un delito; asumo la responsabilidad. Yo nunca formé parte del Ejecutivo y los cargos que tuve los gané en elección popular.

-¿Por qué rompe con Chávez?

-Yo me alejo de Chávez y él de mí cuando tuvimos una diferencia estratégica respecto a la creación del Psuv y dejar de lado el MVR. Le dije: “Usted está sacrificando la lógica del movimiento que es rica, heterogénea, dinámica y democrática a favor de la lógica del partido que es sectaria, vertical”.

-¿Y entonces qué pasó?

-Chávez se disgustó conmigo y por eso no repito en la alcaldía metropolitana. Le dije: “Disponga del cargo, yo no voy a pelear con usted y en la acera de enfrente no me va a ver nunca”.

-¿Y ahora no está en la acera de enfrente?

-No estoy en la acera de enfrente. Estoy en otra acera. Estoy asumiendo mis responsabilidades y dando la cara como siempre. Estoy construyendo una opción distinta para los venezolanos que signifique soberanía, reconciliación, entendimiento paz y bienestar. De un lado me han dicho traidor por denunciar la corrupción en Pdvsa y en el Gobierno; y del otro lado me dicen colaboracionista. Entonces estoy en lo correcto, porque si ninguno de los dos bandos de la polarización me ve parecido a ellos, y me perciben como una cosa extraña, es porque soy distinto.

-¿Es un converso?

-Triste y lamentable es la gente que no se transforma, que no revisa; la que no innova, que no rectifica o reflexiona y que no se reconvierte. Yo conozco personajes que siguen siendo los mismo sectarios de siempre. Cada vez que consigo una duda, cada vez veo en lo que me equivoqué me siento mejor porque tengo la oportunidad de rectificar.