El dirigente sostiene que si el movimiento estudiantil pudo ser el “punto de encuentro para derrotar a Hugo Chávez”, también puede articular una respuesta de la comunidad universitaria para exigir la solución a sus problemas. “Tenemos que dejar de ver por un momento la política externa y dedicarnos a la gente de la universidad. Creo que podemos lograrlo”

Las elecciones a la Federación de Centros Universitarios (FCU) de la Universidad Central de Venezuela (UCV) son el 25 de mayo, y en medio de la soledad que ha dejado la pandemia y la falta de presupuesto en los pasillos de “La casa que vence las sombras”, el debate político interno está vivo.

Jesús Mendoza es uno de los aspirantes a la FCU y representa a la plancha “La U que soñamos”, una coalición de distintas fuerzas políticas que aspira “reinstitucionalizar” la FCU.

“tenemos que hacer la FCU el brazo ejecutor de las políticas de presión que llevan a satisfacer las necesidades de la comunidad universitaria”, sostiene el dirigente.

Para hablar sobre sus propuestas visita la redacción de Contrapunto.com y llega puntual, saluda amable y comenzamos la conversación.

-¿Por qué aspirar a la FCU con una universidad tan disminuida en su capacidad de presión en el escenario político nacional?

-La UCV no es ni la sombra de cuando existía el Movimiento 80 que hizo presidente de la FCU a Jorge Rodríguez y otros dirigentes políticos del Gobierno. Pero tampoco es ni la sombra de cuando estaban dirigentes como Stalin González o Ricardo Sánchez. Ese era un movimiento estudiantil que movilizaba masas y que le llegó a ganar una elección a Chávez que estaba invicto. Sin embargo creo que la universidad puede ser un agente de cambio. A pesar de que está golpeada, con una crisis presupuestaria muy importante, y que como todo agente de la sociedad civil -los partidos, las ONG-, la universidad también está golpeada por una deserción estudiantil que sobrepasa el 45%, que es una cifra histórica.

-¿Cuál es el rol que puede jugar?

-En las mediciones de opinión la universidad para los venezolanos tiene un peso y una influencia, sobre todo en el tema político y nacional. Por eso en la FCU de la UCV hay una oportunidad importante para reinstitucionalizarla, porque lamentablemente en este momento solo hay un par de chamos que salen de vez en cuando a opinar y son maniquíes de partidos políticos. Hoy tenemos la oportunidad de que la FCU se vuelva el brazo ejecutor de las políticas y las luchas a favor de los ucevistas. Tenemos que comenzar internamente.

Mendoza describe el mundo ucevista como un espacio “sin reivindicaciones estudiantiles, con autoridades con el periodo vencido hace 15 años, entes burocráticos que no permiten el avance de la universidad. Lo primero que tenemos que hacer es tener una FCU que deje de estar en una rueda de prensa quejándose y denunciando solamente, hay que empezar a actuar”.

-¿Cómo van a ser distinto si hay un estudiantado que no tiene dinero ni para llegar al recinto? ¿Cómo abrir una universidad que no tiene luz porque país no tiene energía eléctrica? ¿Una universidad sin alumnos porque se fue la mitad?

-Allí hay una oportunidad. Es verdad que somos pocos. Pero los pocos que estamos tenemos la voluntad de trabajar y echarle pichón. Somos pocos que podemos dejar de estar en un micrófono gritando. Vamos a ser los que hagamos la denuncia, pero a la vez gestionando con la empresa privada soluciones. Hay muchos ejemplos de instituciones públicas que han avanzado en alianzas con la empresa privada. ¿Por qué la UCV no?

-¿Cuáles son esos espacios?

-Te pongo ele ejemplo de la Facultad de Farmacia que ha logrado recuperar laboratorios con casas farmacéuticas. El estudiante no pone ni un bolívar, pero a través de las alianzas donde las farmacéuticas y la facultad realizan diferentes estudios nos ha llevado a que se puedan recuperar espacios. ¿Por qué la facultad de Odontología no puede prestarle el servicio de prótesis dentales a una empresa que pueda colaborar? ¿Por qué eso no se puede repetir en otras facultades?

-¿En un escenario económico como el que tenemos es posible? ¿La empresa privada está dispuesta a eso?

-Sí. En la universidad tenemos un potencial muy importante. Tenemos espacios e infraestructuras únicas en el país. Estamos hablando de un espacio que es Patrimonio de la Humanidad y que nada más cinco universidades de Latinoamérica tiene la infraestructura que tiene la UCV. Tenemos carreras que no se dan en todos lados. Tenemos los terrenos, los laboratorios. Tenemos los profesores, los investigadores con un potencial importante. ¿Por qué una empresa no estaría interesada en utilizar el talento de un profesor titular, a dedicación exclusiva, que tiene una investigación importante. ¿No va estar interesado en aprovechar ese recurso humano, nuestros laboratorios, para avanzar en su empresa?

-Pero los profesores tampoco tienen cómo llegar a la universidad. ¿Qué hay para ofrecer?

-Es verdad. Tenemos un problema importante. ¿Pero por qué esa alianza no puede ayudar a que los profesores tengan unas mejores condiciones de trabajo? Lo que te estoy diciendo no se hace con una varita mágica. Pero si no lo intentamos no vamos a saber si pasa. Hasta ahora ninguna dirigencia estudiantil ha intentado eso.

El “dame” se acabó

Mendoza trata de dibujar casos para ilustrar su propuesta y señala como ejemplo el caso de la Escuela de Enfermería que se encuentra en la zona de Sebucán en Caracas.

“La escuela queda arriba y con el Metro a cinco cuadras. Los estudiantes tienen que subir en un esfuerzo que es muy duro. ¿Por qué no se ha intentado instalar una alianza con una ruta de transporte que espere a los chamos en Los Dos Caminos y puedan subirlos constantemente con un pasaje estudiantil? O con un pasaje normal. Porque es cierto que hay estudiantes que no tienen los elementos socioeconómicos, pero hay otros estudiantes que no tienen muchos recursos pero que no están esperando que el Estado venezolano le dé. Se cansaron de decirle al Estado “dame, dame” y no les da y ellos tienen la oportunidad de aportar”, indica el candidato al Gobierno estudiantil de la UCV.

Asimismo señala que “más del 60% de los estudiantes universitarios, y me incluyo, trabajamos. Trabajamos porque vivimos un proceso de pandemia en donde el chamo que tenía 22 años hoy tiene 24, y el que tenía 19 hoy tiene 21 años. No podían quedarse dos años en la casa rascándose la barriga esperando que el papá lo mantenga”.

“Ese muchacho no tenía clases y salió a trabajar. Hoy ese joven dice trabajo y estudio. Y ese chamo no está esperando ya que el Gobierno le dé. Está fastidiado, ladillado de esperar. Está ladillado de una beca que no llega ni a un dólar. Está ladillado de que el Gobierno lo extorsione y, para darle esa beca que no llega a un dólar, tiene que someterse a un sistema de adoctrinamiento como el Sistema Patria”, sentencia Jesús Mendoza.

Privatización de facto

Al llegar a este punto de la conversación entramos a evaluar si hoy los estudios universitarios son gratuitos y Mendoza asegura que el Estado ha dejado de financiar la educación.

“Indirectamente la educación en Venezuela se privatizó. Se privatizó cuando le tienes que pagar al profesor la sala zoom para que te dé clases. Se privatizó cuando el estudiante de odontología tiene que pagar todos los elementos clínicos para atender a un paciente. Se privatizó cuando el estudiante de ingeniería tiene que comprar los reactivos para su laboratorio. El estudiante común no va a pagar ahora, ya lo viene haciendo, porque está trabajando y estudiando”, sostiene el dirigente estudiantil.

-¿Esa privatización de la universidad se puede revertir? ¿Es bueno que se haya privatizado?

-Depende. Ahí es necesario un análisis socioeconómico, porque hay un porcentaje importante de estudiantes que sí la pueden pagar, pero hay muchos que no, por eso es que tenemos una deserción tan grande.

-¿Cuáles son los factores que inciden en la deserción?

-Por una parte la paralización importante de la universidad. Hubo un momento en que de las 49 escuelas de la UCV, más del 50% no estaban dictando clases. Hay escuelas que no han terminado el periodo académico del 2020. Eso ha llevado a la desmotivación de muchos estudiantes, pero no solo es el estancamiento académico. Hay desmotivación por el tema económico. El joven de hoy tiene que aportar en su casa, entonces dice: “no voy a gastar dinero en esto. Me retiro, trabajo y con eso vivo”.

Insiste en que es necesario un estudio socioeconómico, que se podría dar a través de la Organización de Bienestar Estudiantil, para tratar de analizar quienes pueden pagar, quienes no.

-¿La privatización de la universidad se quedó?

-Mientras tengamos un Estado que no le da a la universidad el presupuesto que le toca, la privatización se va a quedar. Tenemos dos opciones: Paralizar la universidad y no tengamos ya más nada. Los profesores ganan 20 dólares, los estudiantes no tienen reivindicaciones y no hay elementos para dar clase, entonces la universidad se para. Pero la esencia de la universidad no es paralizarse. La esencia del profesor es que, a pesar de que gana 20 o 30 dólares, está trabajando en la empresa privada y está buscando el tiempo para dar clases. Por su lado el estudiante va a buscar un poquito de lo que tenga para seguir pagando. Hasta que no tengamos un Estado que le de el presupuesto a la universidad la privatización indirecta no se va a acabar.

Mendoza regresa al planteamiento inicial de las alianzas con el sector privado en función de que “el estudiante ya no aporte tanto y que obtengamos condiciones para proyectos y los de fondos de egresados de la universidad son una opción. Eso se ha hecho muchas veces. Ahora se ha explotado mucho más. Decanos con la asociación de egresados de la UCV han logrado concretar proyectos”¿

-¿Cuál es el plan de Gobierno de llegar a ganar la FCU?

-Lo primero es reactivar las 49 escuelas de la UCV. Que se termine de reactivar la universidad. El COVID-19 es un elemento con el que tenemos que convivir. No puede ser que tengamos salsas de cines, conciertos llenos y no se puede dar clase en un salón porque tenemos COVID-19. Llegas a la Facultad de Ciencias Jurídicas y no clases porque tenemos COVID-19. Luego vas a la Facultad de Arquitectura y hay 30 chamos haciendo una maqueta. ¿Por qué esta diferencia? Vamos a hacer presión porque se reactiven las 49 escuelas de la universidad.

-¿Cómo hacer para ayudar a los profesores para que puedan dar clases?

-Hay una cosa que no hemos entendido en la comunidad universitaria: Todos tenemos problemas, pero todos protestamos un día distinto, de una manera distinta. No se ha dado la articulación de la comunidad universitaria para hacerse sentir y hacer una exigencia contundente. Imagínate que un día los cinco sectores de la comunidad universitaria desde los estudiantes, personal administrativo, obreros, profesores, egresados, llevamos unidades y trancamos el centro en el Ministerio, y no nos levantamos hasta obtener respuesta. Pones al Ministro en tres y dos.

-¿Por qué es tan difícil si hay un problema común?

-El problema es que cada uno tiene unas gríngolas y se concentra en su propio problema. Tiene que darse una articulación de los esfuerzos.

-¿La FCU puede ser ese elemento articulador?

-Si el movimiento estudiantil logró ser el punto de encuentro para derrotar a un hombre como Hugo Chávez, creo que podemos ser un punto de encuentro para que la UCV resuelva sus problemas. Tenemos que dejar de ver por un momento la política externa y dedicarnos a la gente de la universidad. Creo que podemos lograrlo.-