¿Cómo va el movimiento? «Poco», es la respuesta que da una vendedora de alimentos y bebidas en Macuto. Aunque hay excepciones evidentes, como la panadería y cafetería Lenotre que abrió sus puertas poco después de los terremotos del 24 de junio y se convirtió en un oasis en medio de la desolación de los terremotos, la mayoría de los establecimientos se encuentran en el mínimo. Lo que se observa en el terreno se refleja en el estudio realizado por la Cámara de Comercio de La Guaira con 462 empresas y comercios que respondieron la encuesta.
El flujo de caja comercial está paralizado, y 80,3 % de las unidades evaluadas registra caídas drásticas de ingresos superiores a 50 %, o pérdidas totales, reflejó la investigación. En consecuencia, el riesgo social es inminente, porque la mitad del empleo está en riesgo.


«El 31,6 % se verá obligado a despedir. El 18,6 % solo conservará una parte», concluye el sondeo. Un 35,5 % opera a ciegas, sin saber si podrá retener a sus equipos en los próximos tres meses. Como lo explicó Shirley Camarán, directora de la Cámara, solamente «una pequeña fracción (14,3 %) garantiza la retención total de su nómina».
Encuesta y censo
Para Antonio Suárez, presidente de Fedeunep, es imprescindible que los entes del Estado hagan un censo para saber cuántos de sus trabajadores fallecieron, perdieron su vivienda o están desaparecidos. Suárez considera que la descentralización de los servicios públicos «traería empleo, acerca los trámites al ciudadano», y estima que se puede usar la ley de zonas económicas especiales «para crear mecanismos de trabajo y de ingreso que puedan ser atípicos, pero eso nace de sentarse a trabajar, no de dar discursos».
La cesantía ya comenzó. Gregorio, uno de los sobrevivientes de Catia La Mar, explica que trabajaba en el Aeropuerto de Maiquetía y quedó sin trabajo.
Para evitar que la crisis se agrave, el economista y profesor universitario Leonardo Vera propone realizar una encuesta de empleo «para saber qué tipo de recurso humano tiene la Guaira, cuáles son sus capacidades, cuáles son sus competencias, cuántos están desempleados y, de los desempleados, qué saben hacer, cuáles son sus competencias y capacidades». Vera insiste en que se necesita promover actividad económica que genere empleo.





