Alexander Zverev selló su pase a la última ronda del Abierto de Estados Unidos tras imponerse a Karen Khachanov con marcadores de 6-3, 7-6 (7) y 7-6 (6) en la primera semifinal del certamen. El tenista alemán aseguró el triunfo al concretar una remontada en el desempate del tercer parcial, tramo en el que consiguió adjudicarse los últimos cuatro puntos de manera consecutiva.
Con este resultado, el número dos del mundo y máximo cabeza de serie en Flushing Meadows alcanza su tercera final consecutiva en un torneo de esta categoría durante la presente temporada. Su registro en los certámenes de mayor relevancia en el año se sitúa en 24 victorias y 2 derrotas, un rendimiento que contrasta con la etapa previa de su carrera, caracterizada por reveses en sus primeras cuatro finales disputadas en torneos estelares.
La trayectoria del jugador de 29 años en el presente curso incluye la obtención del campeonato en Roland Garros, que significó su primer título de Grand Slam, y un posterior subcampeonato en Wimbledon, donde cayó ante Jannik Sinner. Durante la actual edición del torneo estadounidense, Zverev inició su participación disputando cinco sets en las dos primeras rondas, pero encadenó victorias sin ceder parciales en sus siguientes cuatro presentaciones frente a Alejandro Tabilo, Luciano Darderi, Botic van de Zandschulp y Khachanov.
El duelo disputado en turno diurno encamina al tenista germano a buscar el campeonato que no pudo conseguir en 2020, edición en la cual cayó en la definición ante Dominic Thiem tras haber ganado los dos primeros sets.
Por su parte, Khachanov finalizó su participación en la instancia semifinal, etapa que alcanza por tercera vez en un Grand Slam y por segunda ocasión en el certamen neoyorquino, al que llegó con un saldo negativo en su registro de victorias y derrotas del año.
Al término del encuentro, Zverev se refirió a su presencia en la instancia decisiva del torneo: “Disfruto jugando estas grandes finales y estoy deseando que llegue el domingo”. En relación con su desempeño en la categoría, el atleta añadió: “A veces las cosas simplemente salen a tu favor. He pasado por muchas dificultades en los torneos de Grand Slam. Estuve muy cerca en muchas ocasiones y tal vez este año Dios decidió que este año será el mío, simplemente disfruta de tu tiempo en la pista”.
El rival del alemán en la final del domingo saldrá del enfrentamiento nocturno entre los estadounidenses Ben Shelton y Frances Tiafoe. Ambos jugadores registran antecedentes como semifinalistas en Nueva York, aunque ninguno ha disputado anteriormente una final de Grand Slam.





