GeoPark prepara una inversión que puede llegar hasta los 140 millones de dólares anuales para reactivar el bloque Bare, su primera operación en Venezuela, en un plan que contempla recuperar más de 400 pozos y elevar progresivamente la producción del campo, según dijo su CEO, Felipe Bayon, a Bloomberg.
La petrolera prevé destinar entre 40 millones de dólares y 80 millones de dólares al año hasta 2028, para después aumentar el desembolso hasta entre 120 millones y 140 millones de dólares anuales en 2029 y 2030, cuando espera acelerar la perforación. El objetivo inicial es recuperar producción utilizando parte de la infraestructura existente y reacondicionando pozos actualmente inactivos.
GeoPark firmó su propio contrato de participación productiva para Bare, con una vigencia de 25 años, convierte a GeoPark en operador y le otorga una participación económica neta de 65%, mientras la compañía asume el 100% de las inversiones de capital contempladas en los programas aprobados. El contrato todavía está sujeto a aprobaciones y requisitos regulatorios y de cumplimiento relacionados con sanciones, con un período estimado de hasta 120 días para su entrada en vigor.
La estructura es precisamente uno de los elementos que Bayon destaca como determinantes para la decisión de entrar en Venezuela. GeoPark pasó varios meses evaluando Bare antes de comprometerse con el activo, que cuenta con más de 1.100 pozos, infraestructura instalada y un factor de recobro de apenas entre 4 % y 5 %.
“Encontramos en Bare una combinación poco común”, dijo Bayon. A su juicio, la antigüedad del campo, la infraestructura disponible y el margen para aumentar la recuperación permiten plantear un desarrollo progresivo, mientras el nuevo contrato establece los derechos y protecciones para las partes.
Especificaciones del contrato
La compañía no está planteando la operación únicamente como una apuesta por mayores volúmenes. Bayon reveló que GeoPark utiliza un umbral financiero concreto para decidir dónde colocar capital.
“En GeoPark evaluamos todos nuestros proyectos con un umbral de retorno mínimo de 15%”.
Bajo el contrato, GeoPark tendrá 65% de la producción y financiará la totalidad del capital previsto en el plan de desarrollo. El restante 35% corresponde al país, incluyendo regalías, impuestos y la participación de PDVSA, explicó Bayon.
El diseño del contrato también cambia una de las piezas centrales de la relación entre el Estado venezolano y los operadores privados: la comercialización del crudo.
GeoPark tendrá la titularidad sobre los barriles que le correspondan y podrá decidir cómo y a quién venderlos. Los acuerdos complementarios con PDVSA sobre la comercialización todavía están en proceso de cierre. “El contrato nos da plena titularidad sobre los barriles que nos corresponden y libertad para elegir cómo y a quién venderlos”.
La posibilidad de comercializar directamente los hidrocarburos es también uno de los elementos que GeoPark incluyó en la descripción de su nuevo contrato: el operador tendrá derechos para comercializar y monetizar directamente su producción, además de acceso a infraestructura crítica y mecanismos de reequilibrio económico y compensación frente a determinadas interrupciones.
Acuerdos complementarios con Pdvsa
La llegada de GeoPark ocurre mientras Venezuela intenta convertir el nuevo marco petrolero en un mecanismo para atraer inversiones de largo plazo a una industria que durante años estuvo limitada por restricciones regulatorias, sanciones y dificultades para justificar nuevas inversiones.
Para Bayon, la estabilidad del nuevo esquema será determinante. “Un marco claro y estable es fundamental para atraer inversión de largo plazo al sector”, dijo.
GeoPark todavía debe completar los acuerdos complementarios con PDVSA y obtener las autorizaciones necesarias antes de que el contrato entre plenamente en vigor. Mientras tanto, la compañía se prepara para asumir la operación y avanzar con el plan de desarrollo.
La petrolera también dependerá de PDVSA para algunos elementos de la operación, entre ellos el suministro de diluyente, el transporte y el acceso a infraestructura. Bayon espera además que parte del equipo que ha trabajado durante décadas en Bare continúe vinculado al campo bajo la nueva operación.





