La corporación estadounidense Chevron Corp. y otras firmas energéticas de los Estados Unidos se encuentran en la fase final de negociación para concretar acuerdos de inversión por millas de millones de dólares destinados a los campos petroleros en Venezuela.
Según fuentes publicadas en medios estadounidenses, los contratos de producción podrían firmarse formalmente la próxima semana en Caracas.
La estrategia contempla la ampliación del portafolio actual de Chevron mediante la incorporación de dos nuevos campos de crudo pesado.
Actualmente, la compañía es la única gran petrolera estadounidense que mantiene operaciones activas en el país a través de tres empresas mixtas en alianza con Petróleos de Venezuela (PDVSA).
A este movimiento expansivo se suma Halliburton Company, una de las mayores empresas de servicios para campos petroleros a nivel mundial.
La firma adelanta conversaciones avanzadas para desplegar equipos de perforación y tecnología de punta en el territorio venezolano, clave para reactivar yacimientos categorizados como greenfields (áreas que carecen de infraestructura básica o suministro eléctrico estable).
De acuerdo con el reporte de The Wall Street Journal, se prevé la visita a la capital venezolana del secretario de Energía de EEUU, Chris Wright, para acompañar la firma de estos acuerdos. Mientras la administración estadounidense busca asegurar el suministro de crudo pesado directo para sus refinerías, competidores directos como ExxonMobil y ConocoPhillips han optado por mantenerse al margen de estas negociaciones debido a los históricos litigios por nacionalizaciones.





