Ante las carencias del sistema bancario se están generando innovadoras herramientas para tratar de dinamizar el sector

‘La necesidad es la madre de la creatividad’, es un proverbio que parece ser el que orienta el trabajo del sector inmobiliario venezolano en estos momentos para afrontar la coyuntura del mercado que vive el país.

Roberto Orta, presidente de la Cámara Inmobiliaria, señala que la falta de recursos es un impedimento para el desarrollo de una mayor oferta de viviendas para la población, pero además de esto, se hace necesaria, en su criterio, la modificación de varias leyes que puedan estimular la actividad.

Respecto a los mecanismos alternativos de financiamiento son partidarios de utilizar el mercado de valores para titularización de proyectos inmobiliarios y de allí levantar recursos que luego serán retribuidos con la rentabilidad de los desarrollos. Por esta vía se puede suplir la carencia de recursos del sistema financiero para este sector.

Asimismo, hablan de la creación de fondos de construcción en los que varias personas se pongan de acuerdo y financien la construcción de una propiedad. “Ahí hay temas como la inflación porque para hacer un proyecto inmobiliario tiene que estar anclado a una moneda que permita ejecutar un proyecto de construcción a dos o tres años, sin que el fenómeno inflacionario lo afecte y evitar que estos se vean detenidos a mitad de camino”.

Orta señala que, se requiere una modificación a la Ley de Arrendamientos, ya que se debe regularizar la recuperación de las viviendas de 2.500 propietarios que no han podido ejecutar la decisión del judicial, con sentencia firme, que los favoreció.

Las otras leyes a modificar son la Ley contra la estafa inmobiliaria, la Ley del Deudor Hipotecario.

Con respecto al comportamiento de las viviendas en el mercado secundario, se muestran precios estables y se recuperan las cifras en zonas turísticas.

En el sector comercial hay incremento 20%, sobre todo en los locales “a puerta de calle” que son utilizados por los sectores salud, alimentos, rubros primarios y centros comerciales.

En el caso del mercado de oficinas los precios han cedido 5% debido a la sobreoferta existente.

Orta señala que para absorber la oferta de oficinas construidas pueden pasar entre 20 o 30 años. Acude al ejemplo en la ciudad de Caracas, en donde se han construido edificios nuevos que pueden sumar 100.000 metros cuadrados, “pero tenemos 500.000 metros cuadrados en el área metropolitana en vacancia”.