Supermercados, panaderías y restaurantes aceptan pagos en divisas para aligerar las colas que se hacen por el funcionamiento errático de los puntos de venta

“¿A cuanto está el cambio?” es la pregunta reiterada en la cola alternativa para pagar con tarjeta de débito en una conocida arepera restaurante de Las Mercedes, en Caracas.

“Si pagas en efectivo o en dólares es por esta caja. No tengo vuelto, si queda remanente pagas en esa cola larga que está ahí”.

De esa manera el cajero obliga a los clientes a gastar en cifras redondas. Cinco, 10, 15 o 20 dólares y siempre queda un pequeño saldo a favor del local, la cuenta completa es muy difícil cuadrarla.

En otra zona de la ciudad, más hacia el sureste, un supermercado acepta divisas y permite hacer el pago de cifras redondas en dólares y el remanente se paga con débito. Incluso son capaces de dar vuelto en divisas.

El caso que Contrapunto logró captar fue una cuenta de 37.000 bolívares soberanos y el cliente esgrimió un billete de 20 dólares. La cajera con maestría matemática le dijo “pague 34.500 que son 10 dólares, el resto en bolívares y le devuelvo 10 dólares”.

Así fue. El cliente accedió, llegó la jefa de los cajeros, hizo una anotación y fue hasta la oficina de administración y trajo de vuelta 10 dólares.

“Así me rinde más. Si los cambio me dan 3.100 y así cambio como en Dicom a 3.450”, dijo el cliente con satisfacción.

La falta de efectivo y el funcionamiento errático de las plataformas de pago con plástico, debido a las fallas eléctricas, ha llevado a que esta forma de pago se haga cada vez más común.