El presidente del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) José Gregorio Rodríguez, aseguró que el sector que representa apoya la incorporación de un modelo bimonetario para la economía venezolana, basados en el modelo peruano.
“Ese modelo permitió que (los peruanos) no perdieran la moneda nacional, un símbolo patrio y que a su vez podrían darle libre movilidad y soporte a otra moneda que te va a ayudar a recuperar tu moneda nacional en la medida en que tú tengas más disciplina fiscal, disminuyas la brecha cambiaria, que puedas también dar soporte y apalancamiento al sistema financiero nacional para préstamos y actividades productivas, sin generar presiones inflacionarias”, señaló el representante gremial durante un encuentro con los medios.
Bajo este orden de ideas, explicó que tras implementar este modelo, la economía peruana ha mantenido su estabilidad y crecimiento por más de 20 años, bajo la responsabilidad de un único presidente a la cabeza del Banco Central absolutamente autónomo y que se ha mantenido inmune a “los cataclismos políticos” que ha registrado
Detalló que la primera fase de implementación representó una etapa de shock para el país, considerando los cambios que se concretaron. Sin embargo, “la recuperación de una estructura institucional en la gestión fiscal, monetaria, en las instituciones, en sus tribunales, en sus entes electorales, en cada una de esas instituciones que forman parte importante de la estabilidad de una sociedad, han construido una ruta de confianza que es una palabra clave (…) es una hoja de ruta que se construye y eso lo ha logrado Perú”.
Rodríguez aclaró que en estos casos al sector privado “solo le corresponde hacer propuestas” ya que no son “diseñadores, ni ejecutores de políticas públicas y es un proceso que, en las experiencias que hemos podido estudiar, lleva tiempo pero hay que iniciar esos procesos y que no consiste en hacer una reconversión monetaria, sino un conjunto de reformas de todo el andamiaje económico que permitan darle soporte y más que eso, darle sostenibilidad y sustentabilidad en el tiempo. No es una medida para un año, es una medida para que la economía pueda crecer en los próximos 20, 30 y 50 años”.
Al ser consultado sobre el período en el que se pueden ver los resultados de esta implementación, en caso de concretarse, mencionó que de acuerdo con el modelo económico estudiado, el impacto en la economía fue inmediato en materia inflacionaria, así como una reducción drástica del diferencial cambiario “que son los dos factores que más perturban al presupuesto familiar”.





