Un ataque ejecutado por las fuerzas ucranianas mediante vehículos aéreos no tripulados provocó un incendio en una instalación del sector energético ubicada en la región ártica de Yamalo-Nenets, en la Federación de Rusia.
El suceso se registró este miércoles en la localidad de Novi Urengoy, área estratégica que alberga reservas estimadas en 26,5 billones de metros cúbicos de gas y que sirve como punto de origen para la infraestructura del gasoducto Fuerza de Siberia 2. La operación militar se desarrolló a una distancia aproximada de 3.300 kilómetros de la frontera ucraniana, constituyendo el despliegue de mayor alcance registrado hacia territorio ruso desde el inicio del conflicto en 2022.
El representante de la administración rusa en el distrito federal de los Urales, Artiom Zhoga, confirmó la interceptación de la aeronave y la consecuente conflagración en el complejo de combustible, señalando que «el régimen criminal de Kiev ha atacado por primera vez la parte ártica del distrito federal de los Urales.
Un incendio se desató en una planta de combustible y energía en el distrito autónomo de Yamalo-Nenets como consecuencia de la caída de restos de un dron». Por su parte, el gobernador regional, Dmitri Artiujov, ratificó la evacuación preventiva del personal operativo y la ausencia de víctimas fatales o heridos tras el incidente.
Respecto al alcance de la operación, la empresa armamentística ucraniana Fire Point detalló a través de sus plataformas digitales que la unidad no tripulada «recorrió más de 3.300 kilómetros y alcanzó con éxito el objetivo». El evento se enmarca en la intensificación de las incursiones de largo alcance orientadas a impactar infraestructuras económicas y energéticas estratégicas dentro del territorio ruso.





