La Cámara de Comercio de La Guaira renovó su llamado a las autoridades para que aprueben la exención fiscal como un mecanismo de ayuda a las empresas afectadas por los terremotos.
Cipriana Ramos, primera vicepresidenta de la Cámara, también hizo énfasis en la necesidad de conocer cuál será el PDUL tras los sismos.
Durante la presentación del plan Fortaleza La Guaira, Ramos explicó que el PDUL «fue el secreto mejor guardado durante muchos años».
Hoy «necesitamos un plan de ordenación urbanística conocido por todos, desarrollado por todos que nos va a dar la vocación de cada sector en toda esta planta costera». La vocación de Carayaca, por ejemplo, es distinta de la de Maiquetía, contrastó. «Necesitamos parroquializar».
Shirley Camarán, directora de la Cámara, reportó que 80 % del sector comercial se encuentra en colapso financiero, según una encuesta con más de 460 empresas. También se asoma un desempleo de 50 % a los tres meses de los terremotos. Camarán instó a actuar para evitarlo. «Se necesitan incentivos fiscales que apoyen la labor del comerciante. No hemos tenido ningún tipo de flexibilización fiscal» como las que se aplicaron en la pandemia por COVID-19. «No estamos ante una realidad que desconocemos».
Subrayó, por otra parte, que los comerciantes que no fueron azotados por los sismos o que perdieron a seres queridos, tuvieron que afrontar los saqueos. Muchos se vieron obligados a mudarse a Caracas, aun cuando mantienen sus locales en La Guaira.
Para la dirigente, es clave que se convoquen mesas de diálogo «en las que podamos establecer rutas de acción claras que beneficien al colectivo comercial». Hasta la fecha «no nos han considerado, ni han tomado en cuenta la data», e insistió en que es importante tender puentes y sin colores políticos.
La emergencia, sostuvo, no ha cesado, «y hay una realidad comercial que nos arropa: el estado se nos está quedando solo», lamentó.





