Los agricultores del centro de California se preparan para la destrucción de aproximadamente 420.000 árboles de durazno de carozo adherido. Esta medida surge como consecuencia del cierre definitivo de las plantas procesadoras de Del Monte Foods en las localidades de Modesto y Hughson, ocurrido en abril de este año. La histórica empresa de conservas, con 139 años de trayectoria, cesó sus operaciones tras haberse acogido al Capítulo 11 de la ley de bancarrota en julio del año pasado.
Impacto económico y pérdida de empleos
La clausura de las fábricas dejó a cientos de trabajadores desempleados y ha afectado severamente a los productores locales, muchos de los cuales mantenían contratos con la compañía desde hace dos décadas. De acuerdo con información del Sacramento Bee, las pérdidas para el sector agrícola de la región podrían ascender a los 550 millones de dólares.
A pesar de que la empresa Pacific Coast Producers adquirió el negocio de fruta enlatada de Del Monte tras una autorización judicial, solo aceptó la compra de unas 24.000 toneladas de duraznos. Esto deja cerca de 50.000 toneladas sin comprador, lo que representa un riesgo inminente de pérdida para una parte significativa de la cosecha.
Ayuda federal y retiro de cultivos
Ante esta situación, el senador Adam Schiff y los representantes Mike Thompson y David Valadao anunciaron la semana pasada la asignación de hasta 9 millones de dólares en ayuda federal. Este financiamiento está destinado a facilitar la eliminación de los árboles antes de la próxima temporada de cosecha, que inicia a finales de mayo.
- La asistencia permitirá retirar alrededor de 1.200 hectáreas de huertos.
- El retiro de las 50.000 toneladas excedentes busca reducir la sobreoferta y evitar pérdidas adicionales por 30 millones de dólares.
- Tras la eliminación de los árboles, los agricultores podrán utilizar sus tierras para otros tipos de cultivos.
Declaraciones de los representantes
El representante David Valadao destacó la importancia histórica de la planta procesadora en la región al afirmar que: “Durante generaciones, las granjas familiares del Valle Central dependieron de la planta de Del Monte en Modesto para procesar sus duraznos”.
Por su parte, el representante Mike Thompson enfatizó la gravedad de la crisis para la continuidad de las explotaciones agrícolas. “Cuando una planta procesadora cierra y más de 22.000 hectáreas de fruta se quedan de un día para otro sin mercado, una granja familiar no puede absorber una pérdida de esa magnitud. Esta financiación representa un paso clave para que estas explotaciones multigeneracionales puedan mantenerse a flote”.
Finalmente, miembros del Congreso advirtieron en una misiva a la secretaria de Agricultura que, sin este apoyo, la situación podría generar daños permanentes al sistema agrícola nacional.





