“Tenemos aproximadamente 11 millones de reses; quiere decir que el tema COVID, dolarización y el de la incapacidad de compra de los consumidores ha hecho crecer un poco más el rebaño nacional”, subrayó Armando Chacín

La Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga) contabiliza un incremento de dos kilos en el consumo per cápita de carne en Venezuela, al pasar de seis a ocho kilos. Sin embargo, el presidente del organismo, Armando Chacín, afirmó que el consumo de este rubro debería ser de 60 kilos, tomando en cuenta las cuatro especies principales (res, pollo, cerdo y pescado) como estipula la FAO, y en este momento el promedio no llega a los 24 kilos anuales.

Chacín hizo énfasis en el crecimiento sostenido del rebaño nacional durante los últimos dos años y dijo que se ha frenado el fenómeno de contrabando de extracción a Colombia. “Tenemos aproximadamente 11 millones de reses; quiere decir que el tema COVID, dolarización y el de la incapacidad de compra de los consumidores ha hecho crecer un poco más el rebaño nacional. Sin embargo, es insuficiente: Deberían existir 30 millones de cabezas”, precisó.

El portavoz del gremio ganadero además hizo especial énfasis en que si mañana los venezolanos tuvieran poder adquisitivo, no hay carne suficiente para todos.

Para 2022 estimó que, en una primera fase de recuperación de los sectores agrícolas y pecuarios, se necesitan 10.000.000 millones de dólares. Insistió en la necesidad de confianza, para lo que la actuación del Estado es clave. “Hemos visitado más de 14 embajadas y todas coinciden que la inversión llegará cuando exista plena seguridad jurídica”, explicó.

Chacín se refirió además al estatus del diálogo con los distinto poderes del Estado venezolano. Resumió que ha sido “un largo año”, sin resultados. “Nosotros hemos tratado de construir puentes con los que deben tomar decisiones, apuntando a un sistema económico que priorice a los más de 17 estados rurales del país”, agregó.

Sobre la fiebre aftosa, cuestionó que se siga vendiendo el tema al Ejecutivo como un problema político, cuando en realidad es una coyuntura técnica. Reconoció que necesitan trabajar de la mano del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública (Panaftosa) para dejar de ser el único país del continente americano con esa enfermedad.