Parece que McGregor está sufriendo un revés en su carrera en donde le cuesta encarar a los grandes

Conor McGregor tuvo un regreso fallido este domingo en Abu Dabi. En su enésimo “comeback”, la superestrella irlandesa de Artes Marciales Mixtas (MMA) fue noqueado por el estadounidense Dustin Poirier ,en el segundo asalto de su combate de la UFC.

Este revés matinal, el quinto en 27 combates, pero el primero por KO, pone en peligro la continuación de su carrera en la organización más prestigiosa de MMA, pero también la ganancia monetaria de un eventual futuro combate de boxeo inglés contra el filipino Manny Pacquiao.

Quien se convirtió en 2016 en el primer luchador de Ultimate Fighting Championship (UFC), en tener dos títulos simultáneamente en dos categorías, superó ampliamente los límites mediáticos de su deporte desde su debut en UFC en 2013, lo que le llevó a disputar un combate de boxeo formal, que le dio mucho dinero pese a la derrota, frente al estadounidense Floyd Mayweather Jr.

Pero la hora del irremediable declive de una persona que pasó de recibir ayudas sociales a ser multimillonario, parece cercana.

En este combate programado el domingo antes de las 10h00 de la mañana de Abu Dabi, McGregor regresaba al octógono, en peso ligero, un año después de su última aparición y una cómoda victoria contra Donald Cerrone, en Las Vegas.

Esta vez, Poirier le sorprendió con una patada a las piernas, encadenada a una ráfaga de golpes con las manos que le hizo caer, antes de que el árbitro pusiera fin al combate, tras de 2 minutos y 32 segundos del segundo asalto.