Seguir adelante en el deporte que lo apasiona e inspirado en las bases del entrenamiento y los valores de una disciplina que inspira más allá del deporte

Ricardo Collet es un jugador de rugby venezolano, actualmente en la Universidad Metropolitana, con una importante trayectoria familiar que viene desde el tiempo en que su padre fue jugador de esta disciplina.

La constancia y los valores del rugby lo han inspirado a seguir adelante en el deporte que lo apasiona y regresar a los terrenos de juego luego de una lesión. Esto y muchas anécdotas, le contó Collet al equipo de Contrapunto en una entrevista vía whatsapp, en donde repasamos una historia deportiva digna de ser contada.

¿A qué edad comenzaste y que te motivó ingresar en el mundo del rugby?

Comencé a jugar en septiembre de 2015, tenía 17 años para entonces, era mi primer trimestre en la universidad. Me motivó ingresar al mundo del rugby, el hecho de que mi padre había jugado rugby en la década de los 70′ en la USB. Quería probar ese deporte que no era tan renombrado en Venezuela y que siempre veía por ESPN , tenía mucha energía que quemar.

¿Qué tiene el rugby a tu entender que no tengan otros deportes?

Siempre menciono la analogía del rugby con la vida cotidiana, los valores en los que se fundamenta el deporte no los he visto en ningún lado, ni en fútbol ni en baloncesto ni en natación, deportes que practique durante toda una vida. Natación fue el deporte que más realicé llegando a cruzar el Orinoco y el Caroní en varias oportunidades. Pero los valores del rugby, la enseñanza que deja en cada individuo de superación personal, grupal y familiar es algo que no se compara con otro deporte.

¿Crees que el rugby es el deporte donde más importancia cobra el juego en equipo?

Todos los deportes de más de dos deportistas depende mucho del trabajo en equipo, y es algo en lo que se fundamenta y practican constantemente. Pero el rugby, además de ser en equipo y que exista la competencia constante con tus rivales, es que al ser un deporte de mucho contacto (aquí es donde entra otra filosofía del deporte) es que uno tiene que estar preparado a recibir un golpe o incluso tragar tierra por llevar ese balón más adelante por tu equipo, saber que cuando caigas tu compañero estará ahí para apoyarte y “limpiar el ruck”, o estar siempre disponible para ser opción de pase, es cuando se olvida por completo el individualismo y protagonismo, saber que somos 15 jugadores en cancha dispuestos a no solo sangrar por el marcador, sino por tu compañero. Y saber que ese sacrificio individual, es por el equipo.

¿Cual es tu inspiración en el rugby?

Mi inspiración en el rugby son dos: mis familia y mi deseo a ser más grande. Siempre he querido llevar el nombre de mi familia en alto, al igual que mi padre lo hizo en su entonces. Y mi deseo a superación, sufrí de varias lesiones que me dejaron fuera por más de un año, escuchar a mucha gente decir que abandonará el deporte era muy duro, me prometí a mi mismo no rendirme y que la historia no acabaría así, que la gente diría “Ricardo no se rindió, Ricardo no abandona”, saber que no me dejaré vencer por nada es lo que me motiva, sobretodo sabiendo que es respecto al deporte que amo.

¿Alguna anécdota especial que recuerdes de algún juego?

Hay muchas, la más divertida fue un partido de segunda división, fue mi primer partido de capitán, en San Antonio de los Altos, la lluvia de la mañana volvió el campo un campo de lodo, pero fue increíble a pesar de que parecía que jugábamos en una piscina de tierra. Y la segunda no tan divertida, fue mi lesión el 4 marzo de 2017, una fractura completa de húmero, ahí sentí que mi vida cambió, me hizo ver muchas cosas que no le paraba antes, saber lo frágil que puede ser un humano ante cualquier situación, y que somos afortunados de cierta manera, entender que existe un plan de Dios para darte una enseñanza a ti mismo o por medio de ti, a la gente de te rodea

¿Que enseñanzas para tu vida personal te ha dejado el rugby?

Como decía Mauricio Arévalo “torta” la vida es como el rugby, te darán muchos golpes, tackles, empujones, caerás y sentirás muchas veces que no podrás pararte más, pero de ti depende volverte a levantar enfrentar cara a cara a la vida y a tu adversario

¿Algún jugador del rugby profesional que admires?

Existen muchos, Sonny Bill Williams es un jugador al que considero como una articulación en un equipo, con sus off load puede abrir jugadas inesperadas. Otro es Laumape, jugador de hurricanes con una potencia increíble. Y por último al viejo Cullen de Nueva Zelanda, un fullback con habilidades increíbles.

¿Que le falta al rugby venezolano para poder despegar definitivamente?

Muchas cosas, estuve en la selección nacional m18 y bravos de Venezuela m23. La logística es pobre, antes de las concentraciones y entrenamientos, avisaban dos días o incluso el día antes, para un encuentro en Mérida o Barquisimeto por ejemplo. La selección de jugadores no era muy justa, había tráfico de influencias, aunque se trató de eliminar eso, no es suficiente. Y por último la situación actual en Venezuela, no se puede depender de crear equipos de un deporte de alto contacto físico, dónde se debe desarrollar un físico fuerte, cuando la mayoría de la población no se alimenta adecuadamente.

¿Cual es tu mensaje como jugador de rugby en estos tiempos de pandemia?

Que sigan entrenándose, no solo el cuerpo sino la mente, la mente es más fuerte y menos quebrantable que cualquier otro músculo del cuerpo, si se le entrena adecuadamente. Hagan uso inteligente de la comida y de invertir las horas del día en cosas productivas.