México logró este martes una victoria histórica al derrotar 2-0 a Ecuador en el estadio Azteca, resultado que le permitió avanzar a los octavos de final del Mundial y ganar, por primera vez en 40 años, un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo.
El combinado dirigido por Javier «Vasco» Aguirre cerró así una fase de grupos perfecta, con tres victorias en tres partidos y la portería en cero. Los buenos resultados llevaron al Tri a la novena posición del ranking FIFA, por delante de selecciones como Alemania o Croacia.
Antes del duelo, Aguirre había señalado que México necesitaba un partido casi perfecto para superar a Ecuador. El desempeño de su equipo respaldó esa exigencia: de los diez partidos de eliminación directa que México había disputado en su historia mundialista, únicamente había ganado uno, el 15 de junio de 1986, cuando venció a Bulgaria 2-0 con goles de Manuel Negrete y Raúl Servín, también en el Azteca.
El encuentro del martes comenzó con una hora de retraso debido a una tormenta que azotó la Ciudad de México. Pese a la lluvia, miles de aficionados se congregaron desde la mañana en el Monumento a la Independencia, conocido como el «Ángel», para seguir la fiesta futbolística. El estadio Azteca registró localidades agotadas, con 80.824 asistentes.
México dominó el ritmo del partido desde el inicio: en los primeros quince minutos generó seis remates a puerta, frente a ninguno por parte de Ecuador. La efectividad se tradujo en goles poco después. A los 22 minutos, Julián Quiñones anotó tras una asistencia de Roberto Alvarado, alcanzando su tercer gol en el torneo y acercándose a la marca de cuatro goles que Luis Hernández estableció en Francia 1998 como el mayor goleador mexicano en una sola Copa del Mundo. A los 31 minutos, Raúl Jiménez amplió la ventaja a 2-0.
En el mediocampo, Gilberto Mora tuvo una actuación destacada, mostrándose seguro en la recuperación y distribución del balón. La victoria también se vio favorecida por errores defensivos de los zagueros ecuatorianos Alan Franco y Joel Ordóñez.
Ecuador, que había sido la selección con menos goles recibidos en las eliminatorias sudamericanas y había clasificado al Mundial en segundo lugar detrás de Argentina, tuvo una fase de grupos discreta y avanzó entre los mejores terceros gracias a un triunfo sorpresivo 2-1 ante Alemania. En el Azteca, el equipo dirigido por Sebastián Beccacece no logró generar peligro ofensivo pese a contar con John Yeboah, Gonzalo Plata, Nilson Angulo y Enner Valencia.
En la segunda mitad, México controló el resultado hasta el pitido final. Durante el partido se registró nuevamente el grito homofóbico en las gradas, conducta que ha derivado en sanciones previas de la FIFA a México. Previamente, los aficionados locales habían abucheado el himno de Ecuador, en un ambiente marcado por tensiones surgidas la noche anterior, cuando aficionados mexicanos hicieron ruido con cornetas y bocinazos cerca del hotel de la delegación ecuatoriana.
México se medirá en octavos de final al ganador del partido entre Inglaterra y Congo, que se disputará el miércoles en Atlanta.





