Max Verstappen se reencontró con el triunfo este domingo al adjudicarse la victoria en el Gran Premio de Baréin de Fórmula 1, una competencia que debió trasladarse al circuito de Sepang, en Malasia, a causa del conflicto bélico en Irán, reseñaron agencias.
El piloto de Red Bull aseguró así su primer éxito del año tras prevalecer en una jornada marcada por las complicadas condiciones climáticas y por contratiempos técnicos que alteraron la dinámica del evento desde su fase inicial.
El desarrollo del compromiso sufrió una notable demora de más de 90 minutos respecto del horario original. La dirección de carrera decidió posponer el arranque en una primera instancia por un lapso de 40 minutos debido a la intensidad de las precipitaciones, tratándose de la primera prueba sobre pista húmeda de la temporada 2026. Posteriormente, el procedimiento de largada volvió a suspenderse durante la vuelta de formación, momento en el que varios monoplazas experimentaron aparentes inconvenientes en sus sistemas de software.
Una vez iniciada la competencia, Verstappen partió con lentitud al apagarse los semáforos, circunstancia que le hizo perder posiciones frente a Kimi Antonelli y George Russell. Pese a ese retroceso inicial, el corredor neerlandés logró dar alcance a Russell y más tarde superó a Antonelli en un mano a mano rueda a rueda acontecido tras la partida neutralizada por el coche de seguridad.
La carrera quedó virtualmente sentenciada a cinco vueltas de la bandera a cuadros, momento en que los tres primeros clasificados rodaban agrupados detrás del vehículo de seguridad. En ese instante, el monoplaza de Mercedes conducido por Russell se detuvo de manera intempestiva. Sobre este incidente, la escudería Germana se dirigió a su otro piloto para comunicarle que la falla parecía asociada a un componente del motor: «parece que Russell ha sufrido un problema en la unidad de potencia», transmitió Mercedes a Antonelli mediante la radio del equipo.
Antonelli amplía distancias y Hamilton completa el podio
El retiro repentino de Russell representó un giro sustancial en las aspiraciones del campeonato, otorgándole un impulso decisivo a Antonelli en la tabla general. El piloto italiano cruzó la meta en el segundo puesto, un resultado que le permite distanciarse en la clasificación de su compañero en la escuadra de las flechas de plata.
Por su parte, el británico Lewis Hamilton condujo su Ferrari hasta la tercera posición del podio. Para conseguir ese lugar, Hamilton tuvo que sobrepasar en los tramos finales al piloto de Red Bull, Isack Hadjar, sellando así el cuadro final de honor en el circuito malasio, trazado que no albergaba una jornada del calendario de la máxima categoría del automovilismo mundial desde la edición disputada en 2017.





