Fallece la piloto estadounidense Jessi Combs, cuando trataba de batir récord mundial de velocidad

La piloto Jessi Combs murió en un accidente en el desierto de Alvord, en Oregón (EEUU), cuando intentaba batir el récord mundial de velocidad en tierra, según confirmó este miércoles la Oficina del Alguacil del Condado de Harney

Natural de Rapid City, en Dakota del Sur, Combs tenía 36 años y era piloto principal del equipo de carreras del North American Eagle.

Combs ostenta el récord femenino de velocidad en un vehículo de cuatro ruedas, con 777 kilómetros por hora.

Las autoridades, que aún estudian las causas del accidente en el cual la piloto fue la única fallecida, señalaron que su equipo estaba haciendo pruebas en una sección de aproximadamente 8 kilómetros del desierto, en el sureste de Oregón, y que tras el fatal siniestro se originó un incendio.

El objetivo de las pruebas, hechas en una área donde se realizan muchas pruebas y carreras, era romper el récord de velocidad en tierra que fue establecido en el desierto Black Rock, en Nevada, en 1997, así como su propio récord logrado el año pasado.

Antes, en 2013, Combs batió por primera vez la marca tras alcanzar 630,69 kilómetros por hora, y en 2016 probó romper su propio registro y lo consiguió al llegar a 707 km/h. 

La noticia de su muerte fue confirmada en las redes sociales por Terry Madden, socio y miembro del equipo de Combs, quien dijo que la piloto murió “en un horrible accidente” y que él fue “el primero en llegar” al lugar.

“Hicimos todo lo humanamente posible para salvarla”, señaló Madden este miércoles en su cuenta de Instagram