A seis partidos del final del campeonato, el Anzhi es 15º y penúltimo. El miércoles se enfrenta al CSKA, cuarto

El Anzhi Makhachkala, club ruso que se dio a conocer hace unos años al fichar a precio de oro a Roberto Carlos y Samuel Eto’o, está al borde de la bancarrota, reconoció este martes su entrenador Magomed Adiyev.

“El club sufre y esta palabra es débil. Se está muriendo”, señaló el técnico tras una nueva derrota en el campeonato contra el Akhmat Grozny (1-0), haciendo un llamamiento a las autoridades locales para salvar de la bancarrota al club de Daguestán, república del Cáucaso ruso.

Según la prensa rusa, el Anzhi Makhachkala tiene una deuda de 250 millones de rublos (3,5 millones de euros) y tiene problemas para encontrar patrocinadores, corriendo el riesgo de perder su licencia profesional.

Propiedad entonces del millonario ruso Souleïman Kerimov, actualmente investigado en Francia por fraude fiscal, el Anzhi se dio a conocer en 2011 cuando fichó por cantidades desorbitadas al camerunés Samuel Eto’o y al brasileño Roberto Carlos, en un equipo dirigido por el holandés Guus Hiddink.

“Esto no da una buena imagen de Daguestán, presentando la bancarrota sin una razón seria. Un club con tanta tradición, con tantos jugadores famosos…”, añadió el entrenador.

A seis partidos del final del campeonato, el Anzhi es 15º y penúltimo. El miércoles se enfrenta al CSKA, cuarto.