El intermedista venezolano José Altuve escribió una nueva página en los libros de historia de las Grandes Ligas al alcanzar la cifra de 2.500 imparables a lo largo de su trayectoria en la Gran Carpa.
Con este hito, el estelar pelotero de los Astros de Houston se ubica como apenas el segundo jugador en activo en registrar dicha cantidad de batazos a tierra de nadie dentro del mejor béisbol del mundo, un selecto grupo en el que comparte honores únicamente con el inicialista Freddie Freeman.
El camarero de los Astros ha construido su carrera en torno a la consistencia ofensiva desde su debut en el máximo nivel. A lo largo de los años, su capacidad para conectar la pelota lo ha llevado a conquistar múltiples títulos de bateo y a consolidarse como el motor de la franquicia texana.
Alcanzar el escalón de los 2.500 imparables no solo reafirma su posición como uno de los bateadores más dominantes de su era, sino que también acerca su nombre a metas aún mayores en el béisbol estadounidense.
En la historia del béisbol venezolano, el pelotero originario de Maracay se sitúa en una posición privilegiada dentro del grupo de bateadores nacidos en ese país que han superado dicha barrera, una lista encabezada por el inmortal Miguel Cabrera. Asimismo, dentro de la organización de Houston, Altuve continúa escalando peldaños para afianzarse como una de las figuras más influyentes en la historia de la franquicia, manteniéndose como un referente histórico de efectividad en la caja de bateo.





