Nuestra primera clasificada olímpica siguió su ruta llena de obstáculos pero con la convicción de levantarse y obtener los mejores resultados

En febrero de este año, Robeilys Peinado comenzó su ruta competitiva dentro de un año complicado para el mundo del deporte en general. Estableció un nuevo récord nacional de salto con pértiga en pista cubierta, luego de registrar 4.62 metros y se colgó la medalla de plata durante su participación en la ciudad checa de Ostrava.

Con este salto la atleta nacional logró superar por diez centímetros su marca anterior que llevaba consigo desde febrero de 2016 con un registro de 4.52.

Gracias a este resultado, “El Rubí de Venezuela” escalaba hasta la novena plaza de la clasificación mundial del año, la cual encabeza la rusa Anzhelika Sidorova con una marca de 4.80 metros.

Pero las hazañas de Robeilys Peinado no quedaban allí, posteriormente conquistó la medalla de oro en el Meeting Internacional De Montreuil en Francia con registro de 4,65 metros batiendo nuevamente el récord nacional.

Hasta ese entonces la caraqueña había batido el registro en tres ocasiones de manera consecutiva. La primera fue en un encuentro de Ostrava (4.62m), la segunda durante el Élite Tour Perché (4.63m).

En el Meeting Pas de Calais, correspondiente al Tour Mundial Indoor de atletismo, Peinado logró un salto de 4,78 y volvió a establecer una nueva marca que superó su anterior 4,65.

Posteriormente, Robeilys Peinado se impuso en la tercera Reunión del Salto con Pértiga, en Polonia, al concretar un despegue de 4.60 metros y menos intentos fallidos en su récord de participación ante las representantes de Suecia, Angelica Bengtsson (4.60m) e Iryna Zhuk de Belarus; actuación que le otorgó el primer lugar de la jornada desarrollada este martes en el Netto Arena, complejo deportivo de la ciudad Szczecin, reseño una nota de prensa del IND.

La garrochista nacional y clasificada a los próximos Juegos Olímpicos, Robeilys Peinado finalizó de manera destacada su temporada al aire libre en este difícil 2020.

En esa ocasión, Robeilys no pudo concretar la altura de 4.50, pero sin embargo se ubicó entre las tres mejores competidoras en Suiza. La clasificada olímpica superó los obstáculos de una dura temporada que comenzó en casa y poco a poco fue retomando la forma de principios de año donde tuvo un inicio espectacular.

Los 4.20 metros no fueron problema para la capitalina, quien superó esa marca de manera cómoda. Sin embargo, fue en los 4.35 donde falló en la primera oportunidad para posteriormente en su segundo chance poder cumplir su objetivo e imponer su mejor marca de la campaña. Anteriormente había logrado el 4.34 en la parada de Liga Diamante que se disputó en Lausana.

Sin lugar a dudas fue un año lleno de retos para Peinado, en donde tuvo que enfrentar el parón por la pandemia y el hecho de no poder entrenar en las condiciones necesarias para una garrochista durante un buen tiempo, hasta que logró volver a Europa, en un viaje duro pero que superó como una gran guerrera para seguir su ritmo competitivo con la mira puesta únicamente en Tokio.