El italiano Lamont Marcell Jacobs se convirtió en la gran sorpresa de los olímpicos al ganar la carrera masculina de 100 metros planos en 9,80 segundos volviéndose el hombre más rápido del mundo

El podio lo completaron el estadounidense Fred Kerley con la plata (9,84) y el canadiense Andre Can de Grasse con el bronce (9,89), informó BBC.

La marca de Jacobs se quedó a 0,17 segundos del récord olímpico que el jamaicano Usain Bolt logró en Londres 2012. Bolt se retiró de las pistas en 2017.

Y Jacobs recién había roto la barrera de los 10 segundos por primera vez el pasado mayo.

Con información de BBC