Toda su infancia transcurrió en el barrio Las Minitas del municipio Baruta, donde actualmente reside. Su paso por la Unidad Educativa Lino de Clemente y posteriormente, el Liceo José Alberto Velandia, lograron que perdiera ese miedo escénico que tenía del cual aún quedan ciertos vestigios al momento de estar frente a los reflectores

A los 14 años de edad Jesmar Jesus Vegas Ortegano pesaba 80 kilos, mucho para un adolescente. Esto lo motivó acudir al gimnasio a tan temprana edad para perder ese peso que ya no deseaba tener en su cuerpo; más allá de los complejos que tuvo.
 
“No me sentía bien de mi cuerpo, me daba pena hasta quitarme la camisa en público. Un 12 de enero de 2014 entré en el gimnasio y creo que desde ahí ha cambiado bastante mi vida”, expresó
De pequeño siempre se caracterizó por ser un niño tímido, cualidad que hoy aflora en él al momento de estar frente a las cámaras; lo que parece contradictorio para un hombre que se desenvuelve en el mundo del modelaje y que recibe clases en la Academia de pasarela “Runway”.
 
Vegas ingresó en el mundo del modelaje por “curiosidad”. Como a muchos jóvenes caraqueños, le gustaba tomarse fotos y subirlas a sus redes sociales, las cuales fueron esa plataforma que lo proyectaron ante los “cazatalentos” de las academias de modelos. Así fue como un buen día recibió un mensaje de una agencia que se interesó en su porte. 

El fotógrafo venezolano Alirio Vargas fue quien lo animó a participar en el casting del Míster Venezuela 2019. A pesar de los nervios de aquel día y de los posibles silencios al estar frente al jurado, logró entrar para formar parte de esta experiencia que sin duda alguna marcó su vida. A su vez, fue una plataforma para darse a conocer en la industria del modelaje.

“Estaba saliendo del trabajo y me llama Ricardo (Salvatore) y me dice que quedé seleccionado en el casting (…) todavía no había captado la idea. A la hora, porque estaba trabajando full, caigo en sí, que quedé en el Míster Venezuela”, recordó.

Se considera una persona “friki”, porque durante su niñez se dejó cautivar por los videojuegos, a pesar de que en sus inicios no era muy bueno; pero como cita aquel dicho “la práctica hace al maestro”, terminó perfeccionándose y liderando grandes batallas virtuales con sus compañeros.
 
Al ser preguntado por su paso por los quirófanos, Vegas nos reveló que ha sido operado dos veces por unas hernias, una intervención del tabique que tenía desviado y una reducción de las aletas de la nariz. Pero hizo especial énfasis en que las cirugías estéticas que se ha hecho no han sido para alguna participación dentro del modelaje, sino porque quiso.
 
“Pensé cómo me iba a quedar y lo hice. No fue para un concurso ni fue alguien que me incitara a hacerlo; solamente fue que estaba ahí, decidí que sí, porque tampoco le tengo miedo al cambio y si es para mejorar mucho mejor (…) hay buenos comentarios y malos comentarios como todo el mundo. A mucha gente les gustó, a otra gente no mucho, pero me siento perfecto”, comentó.
 
Conversando por teléfono con su madre, Maribel Ortegano, nos comentó la reacción que tuvo ella y su esposo al momento de enterarse que su hijo quería ser modelo y participar en desfiles. Nos reveló que a pesar de la sorpresa, apoyaron a su muchacho.
 
“Nuestra reacción fue inesperada, no pensábamos que era eso lo que le gustaría; pero de igual forma no dejamos de apoyarlo y nos sentimos orgullosos de él”, dijo vía la madre de Jesmar.
 
Jesmar Vegas Ortegano/ @Esjeangonza
-¿Cuáles son tus proyectos o planes a futuro?
 
-Incursionar en la animación, en la actuación. Aparte del medio artístico tengo algunos proyectos de emprendimiento. Dos marcas que tengo ya casi culminadas (…) pero la actuación y la animación eso es algo para lo cual me he preparado siempre y cuando se dé, me voy a sentir feliz por eso.
 
Tanto tú como yo venimos del mismo barrio que es Las Minitas, el cual pertenece al municipio Baruta ¿Qué consejos le puedes dar a esos jóvenes que vienen de los barrios populares de Caracas que también tienen un sueño; bien sea en el modelaje, el canto, la actuación, la música, la danza.
 
-El primer consejo es la educación. Creo que sin educación no tienes proyección de vida y sin la proyección de vida te estancas en tu comodidad. A veces hay cosas que nos incomodan bastante y lo que hacemos es quedarnos encerrados en la casa, por ejemplo. La educación es la que te da esa proyección de que salgas, no importa que te de miedo, pena, vergüenza o el qué dirá la gente de mí. Siempre debes tener claro cuál es tu meta.
 
¿Tú apuestas por Venezuela; sobretodo como está hoy en día? ¿Apuesta Jesmar Vegas a seguir trabajando por el país y a formar parte de ese grupo de jóvenes talentos que quieren reconstruir esta nación?
 
– (…) No hay nada como mi casa, mi Venezuela querida, mi Caracas (…) no me quiero ir de Venezuela, quiero emprender en Venezuela, y en otros lados también; pero siempre manteniéndome aquí.
 
Este modelo en ascenso es considerado una de las promesas que tiene el país que, más allá de la crisis actual, cuenta con jóvenes que están dispuestos a formar parte de esa generación de cambio, progreso, constancia y dedicación que espera ser partícipe del levantamiento de esta nación.
 
Jesmar Vegas puede ser cualquier joven venezolano que tiene un sueño y ganas de comerse el mundo. Este caraqueño es ejemplo para todos aquellos que quieren ver sus planes cumplidos, pero que se amilanan por circunstancias de la vida. La invitación es a persistir hasta lograr la meta y no permitir que “corten tus alas para volar y muchos menos cohiban tus pensamientos para soñar”.