El cineasta italiano Tinto Brass, reconocido por su trabajo en producciones emblemáticas como Calígula y Salon Kitty, falleció este miércoles 4 de noviembre a los 93 años en Roma. La noticia fue confirmada por su familia a través de la agencia italiana ANSA, según recogió el portal especializado Variety. A lo largo de más de cinco décadas de trayectoria, el realizador desarrolló una obra marcada por la constante experimentación cinematográfica, la exploración del erotismo y recurrentes enfrentamientos con los organismos de censura, lo que terminó por consolidarlo como una de las figuras más controversiales del cine transalpino.
Nacido el 26 de marzo de 1933 en la ciudad de Milán, Brass creció en el seno de una familia de artistas de origen veneciano. Aunque en sus inicios cursó estudios de Derecho, a mediados de la década de 1950 decidió dar un giro a su vida profesional y trasladarse a París para formarse en el entorno de la Cinémathèque Française. Durante esa etapa colaboró activamente con Roberto Rossellini en proyectos como L’India vista da Rossellini y El general de la Rovere. Su debut formal como director se concretó en 1963 con In capo al mondo, obra posteriormente conocida como Chi lavora è perduto, la cual narra la historia de un joven desempleado y obtuvo elogios en el Festival de Venecia, aun cuando enfrentó las primeras objeciones de la censura de la época.
En los años posteriores, el realizador se adentró en la exploración de múltiples géneros e innovaciones estilísticas mediante títulos como Col cuore in gola, L’urlo y Nerosubianco. En este período, su inclinación hacia la provocación y el abordaje de temáticas sexuales comenzó a definir de forma progresiva la impronta estética de su filmografía.
La controversia internacional con Calígula
El reconocimiento fuera de sus fronteras se consolidó en 1976 tras el lanzamiento de Salon Kitty, drama ambientado en un burdel berlinés utilizado por la inteligencia nazi que contó con el protagonismo de Helmut Berger. Sin embargo, su obra de mayor trascendencia mediática internacional fue Calígula, estrenada en 1979 y liderada por un reparto integrado por Malcolm McDowell, Helen Mirren, Peter O’Toole y John Gielgud. Dicho rodaje estuvo atravesado por intensos conflictos entre el cineasta, el guionista Gore Vidal y el fundador de la revista Penthouse, Bob Guccione. Este último asumió el control del montaje e insertó escenas de contenido sexual explícito filmadas sin la intervención ni el aval del elenco original, hecho que llevó a Brass y a Vidal a emprender acciones legales para exigir el retiro de sus nombres en los créditos finales.
A pesar de los litigios y las disputas por el corte final, el director mantuvo su línea de trabajo enfocada en la erótica a través de producciones subsecuentes como La llave, lanzada en 1983, Miranda, en 1985, Paprika, en 1991, y Monamour, estrenada en el año 2006.
Hacia la etapa final de su vida, su salud sufrió quebrantos que restringieron sus desplazamientos públicos. En septiembre de 2026, el cineasta tenía previsto acudir al Festival de Venecia con motivo de la proyección restaurada de Col cuore in gola, cita a la que no pudo asistir por complicaciones médicas. Durante la ceremonia en la que se le otorgó el Premio Pietro Bianchi, su esposa Caterina Varzi dio lectura a un mensaje enviado por el propio Brass para agradecer la distinción otorgada por el certamen.
Homenajes finales y el último deseo en Venecia
Tras confirmarse el deceso del realizador en la capital italiana, su esposa declaró ante los medios locales: «Es un momento difícil, de profunda tristeza y pesar». Al cineasta le sobreviven su cónyuge y sus dos hijos, Bonifacio y Beatrice Brass.
En ocasión de su nonagésimo aniversario de nacimiento, el realizador había manifestado su voluntad respecto a sus honras fúnebres, expresando el deseo expreso de que, tras su fallecimiento, sus cenizas fuesen esparcidas en las aguas de la laguna de Venecia.





