El pensamiento robinsoniano de Simón Rodríguez es un modelo filosófico, político y educativo centrado en la emancipación, la autosuficiencia y la creación de repúblicas genuinas en América Latina.
Sobre este pensamiento que fue adoptado por el fallecido presidente Hugo Chávez Frías, habló el diputado a la Asamblea Nacional y rector de la Universidad Nacional de las Comunas, Jorge Arreaza, en una actividad realizada este miércoles 28 de octubre en el Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe Rómulo Gallegos (Celarg), en Caracas.
La ponencia de Arreaza denominada «Utopía Concreta Robinsoniana», se presentó a propósito de conmemorarse el nacimiento del maestro venezolano Simón Rodríguez.
Arreaza al inicio de su intervención señaló que si pudiera conversar «con alguien en el pasado, mi opción particular sería Simón Rodríguez (tutor del Libertador Simón Bolívar)». «Estudiándolo, procesando sus ideas, siempre me llamó la atención el gran peso intelectual espiritual e ideológico que jugó Rodríguez en la vida de Bolívar», puntualizó.
De acuerdo con Arreaza, la educación fue una de las principales vertientes que Simón Rodríguez dejó plasmadas. Pero en lo político, geopolítico, también jugó un papel primordial. Recordó que el educador planteaba que la Patria, la República, debía construirse desde el territorio. «Él decía que no debía haber Reyes ni Congresos», dijo.
Analizar el suelo y su población también era una propuesta de Simón Rodríguez. «Nos habla también de una reforma; el suelo y su diagnóstico, y qué hay que reformar» y explicó que Rodríguez pensaba la República partiendo del territorio, del pueblo y de los intereses de todos los habitantes.
El parlamentario destacó que la utopía de Rodríguez es un lugar real y posible, «su utopía será realidad en América». También define la utopía como un movimiento colectivo, una fuerza conectada con el ahora.
«La utopía concreta Robinsoniana, planteada por el comandante Hugo Chávez, era concreta porque es la parte del sueño que puede traerse a la realidad», recordó Arreaza.
Igualmente, planteó que la utopía concreta de Simón Rodríguez defendía tomar experiencias de otros continentes y adaptarlas a la realidad de Venezuela. De aquí surge la educación popular y la capacidad creadora, enfatizó.
En este sentido, resaltó que la idea de Rodríguez también impulsaba la solidaridad, el modo de vida solidario. «Las Comunas que hoy vemos apenas son los contornos (de esa propuesta). Es el socialismo en el territorio», dijo
A criterio de Arreaza, la idea Robinsoniana podría estar muy relacionada con la Comuna, con la solidaridad, la vida en comunidad, una sociedad que se ha construido y se continúa impulsando en Venezuela.
Refirió que la esencia de la utopía Robinsoniana es entregar los medios de producción al pueblo, que los habitantes produzcan sus propios recursos, sin eliminar la propiedad privada. «Bienvenida la propiedad privada, pero también bienvenida la propiedad social».
Finalmente indicó que en Venezuela, «nosotros tenemos que seguir construyendo la Comuna y acompañar al pueblo».





