La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció la activación de una mesa de diálogo permanente para el consenso laboral, en la cual participan las principales centrales sindicales del país, las cámaras empresariales y el Ejecutivo de manera conjunta.
Como el anuncio principal en materia económica, Rodríguez adelantó que “en el año 2027 están previstos incrementos del ingreso de los trabajadores del país en cuatro momentos”. La mandataria encargada subrayó que se ha establecido una cláusula de protección macroeconómica, según la cual estos aumentos “en ningún caso podrán ser inferiores al crecimiento económico de cada trimestre que lo preceda”, garantizando así la recuperación del poder adquisitivo en paralelo al Producto Interno Bruto (PIB).
En sintonía con este impulso laboral, y como una medida clave para estimular al sector empresarial, el Ejecutivo ordenó formalmente la “valoración de activos no esenciales en manos del Estado que pueden ser ofertados al sector privado o devueltos a sus antiguos propietarios”. Rodríguez aseguró que este proceso ya registra importantes avances bajo la premisa constitucional de que “la propiedad privada es un derecho protegido y garantizado por nuestra Constitución”.
De forma complementaria a esta apertura económica, las mesas de diálogo han comenzado a arrojar resultados tangibles en la atracción de capitales estratégicos. La presidenta encargada confirmó la suscripción de 61 contratos en hidrocarburos con inversionistas nacionales e internacionales bajo los parámetros de la nueva Ley de Hidrocarburos. El dinamismo en el sector energético proyecta un incremento a corto plazo, dado que las autoridades mantienen actualmente “en negociación 44 acuerdos más”, además de importantes alianzas en curso para la explotación de oro, aluminio e hierro, orientadas a consolidar la senda del crecimiento sostenido.





