Paul Pierce, estrella de la NBA durante 19 temporadas y campeón con los Celtics de Boston en 2008, atraviesa un complejo panorama financiero marcado por reducciones de ingresos e intensas disputas judiciales con su exesposa. La situación económica del exjugador se complicó significativamente tras la interrupción de sus ingresos contractuales con la cadena Fox Sports, medio donde mantenía su principal fuente de sueldo fijo.
De acuerdo con los documentos judiciales obtenidos por TMZ, Pierce recibió su último pago de Fox Sports en agosto pasado. Aunque el exbaloncestista conserva participación e ingresos derivados de otros emprendimientos particulares, el salario devengado en el canal deportivo representaba el grueso de sus entradas mensuales habituales.
Los compromisos financieros de la figura deportiva incluyen el desembolso mensual de unos 28.000 dólares para manutención infantil, sumado a otros 20.000 dólares destinados a la pensión de su exesposa. A estos montos se añaden gastos operativos cotidianos de aproximadamente 48.000 dólares al mes, entre los que destacan 8.000 dólares en cuidado infantil, 5.000 en comestibles, 7.000 en comer fuera de casa, 3.200 en servicios públicos, 3.500 en mantenerse en forma y 1.000 en vestimenta.
Litigio legal y disputa por las finanzas reales
Frente a las nuevas peticiones legales de la contraparte, que exigen un ajuste de 8.508 dólares adicionales en la manutención de su hijo King y 100.000 dólares para la cobertura de honorarios legales, la defensa de Pierce argumenta que el retirado alero no dispone de la fluidez requerida.
La representación legal del exjugador afirmó en los juzgados que su defendido tendría «grandes dificultades» para asumir los nuevos pagos tras la cancelación de su vínculo con la cadena televisiva, argumentando asimismo que Pierce se está «ahogando económicamente» y podría enfrentar serios problemas para cumplir con sus obligaciones financieras en el corto plazo.
Por su parte, la exesposa de la leyenda de Boston sostiene una postura opuesta en el tribunal y asegura que Pierce estaría manipulando los registros contables de sus cuentas personales. Ante dicha afirmación, solicitó formalmente la intervención de un perito financiero para auditar el patrimonio del exdeportista, quien registra una reserva estimada de unos tres millones de dólares en propiedades y 300.000 dólares en cuentas bancarias, tras haber ganado casi 200 millones de dólares únicamente en salarios durante sus 19 años de carrera profesional en la NBA.





