Un sector de la ciudadanía y diversas organizaciones sociales agrupadas en el Comité CUMPLELA en Defensa de la Constitución emitieron un pronunciamiento público para exigir un cambio definitivo en el país y la salida del actual régimen de facto, señalando que la voluntad popular se ha manifestado de forma reiterada a través de los órganos oficiales nacionales e internacionales, las urnas y las calles.
El documento recuerda hitos políticos previos como las elecciones parlamentarias de 2015, las protestas masivas de 2017, las elecciones primarias de 2023 y los comicios del 28 de julio de 2024. Sobre este último proceso, el texto lo califica como «la más aplastante, contundente e irrefutable», mediante el cual se eligió a Edmundo González Urrutia como Presidente de la República y se ejerció la soberanía popular establecida en el artículo 5 de la Constitución.
Urgencia social y advertencia
La organización advierte que la ciudadanía ha expresado de manera inequívoca su voluntad de poner fin a la destrucción de los salarios, las pensiones, los servicios públicos, el sistema eléctrico, los hospitales y las escuelas. Asimismo, recalcan la necesidad urgente de poner en marcha la reconstrucción de la República comenzando con la ejecución inmediata de un plan social de emergencia.
En este contexto, el comunicado advierte directamente al liderazgo democrático que «la transición a la democracia no puede seguir esperando». El texto critica las demoras institucionales al señalar que continuar «dándole largas al asunto», esperar diálogos, diseñar múltiples etapas o pedir paciencia a los sectores más desposeídos constituye una burla y un riesgo de llegar a un estallido social.
Llamado a la movilización popular
Ante esta coyuntura, la plataforma ciudadana —acompañada por el liderazgo de María Corina Machado— hizo un llamado a los venezolanos a ejercer presión social y popular en las ciudades, pueblos, caseríos y calles del país.
La convocatoria insta a la población a organizarse en todos los niveles y a mantenerse movilizada de forma permanente, pacífica pero firme, con el propósito de alcanzar la exigencia central planteada por la organización: «¡Democracia ya!».





