La jueza I’Ashea Myles que instruye el caso de Christa Pike, la mujer que sobrevivió a dos inyecciones letales en el estado de Tennessee (Estados Unidos), ordenó este miércoles preservar todas las pruebas relacionadas con la cámara de ejecución donde se produjeron los hechos.
Durante una audiencia judicial en la ciudad de Nashville, Myles pidió conservar desechos, etiquetas de empaque, folletos instructivos, agujas, catéteres, suministros médicos, correas de sujeción, camillas, jeringas, medicamentos o vías intravenosas, después de que la defensa solicitara acceder a la información.
La jueza también ha pedido que se guarden las grabaciones o fotografías del día del suceso, así como detalles sobre las complicaciones, retrasos, fallos en los equipamientos o problemas para encontrar las venas de Pike.
La mujer permanece encadenada a la cama del hospital en el que se encuentra, cuya ubicación no ha sido revelada, ante la negativa de las autoridades competentes para quitarle las cadenas.
Según ha contado la defensa, el personal médico ha solicitado que se retiren los grilletes aunque esa petición fue denegada por el Departamento de Correcciones de Tennesse (TDOC, por sus siglas en inglés).
Además, han solicitado acceso a la información concreta de los fármacos utilizados para los intentos de ejecución de Pike, como pruebas «relevantes para cualquier impugnación futura» que pueda presentarse.
La afectada se encuentra consciente y puede hablar, según informaron este martes sus abogados.
«Su recuperación no tiene precedentes médicos. Su pronóstico sigue siendo incierto pero, como mínimo, prevemos una larga recuperación», declararon en un comunicado sus abogados, Randy Spivey y Kelly Gleason. EFE





