El presidente del Metro de Caracas y del Metro de Los Teques, Yoel Amaya, encabezó un acto protocolar en la mezanina de la estación Mamera para otorgar certificaciones al personal que participó en los trabajos de alto impacto ejecutados en la Línea 2.
Durante la rueda de prensa, Amaya destacó el despliegue técnico necesario para abordar las fallas estructurales acumuladas por el tiempo. “Ha sufrido el deterioro, después de 37 años de trabajo se le hizo el mantenimiento mayor”, señaló el vocero sobre el tramo comprendido entre Las Adjuntas y Mamera, detallando que la intervención incluyó la sustitución de balasto, durmientes y la nivelación de la vía férrea.
Las labores exigieron un esfuerzo continuo por parte del equipo técnico y operativo para evitar riesgos mecánicos en el desplazamiento de las unidades. El ingeniero precisó que se aplicó una logística intensiva: “Se han colocado 690 rieles cada uno de 18 metros” y añadió que el “número de metros de rieles sustituidos” alcanzó los 12.400 metros. Explicó que las maniobras buscaron prevenir posibles descarrilamientos debidos al desgaste del material: “Sustitución de rieles, para evitar los volcamientos, porque los rieles ya estaban desgastados, por lo que es el fenómeno de la cola de patos. Esto puede generar, con el peralte en Las Adjuntas, puede generar volcamientos”.
El balance del plan operativo arrojó la participación directa e indirecta de un contingente multidisciplinario. “¿Cuántos trabajadores estuvieron involucrados de forma directa o indirecta? Desde el que estaba en la vía férrea, hasta el que hacía la asistencia médica, el que estaba en la logística, el que estaba en los comedores… 350 trabajadores”, afirmó Arteaga, quien hizo énfasis en las jornadas ininterrumpidas de 24 horas implementadas mediante un esquema de vía única para avanzar en las obras sin paralizar totalmente la ruta.
Innovación técnica frente a las limitaciones operativas
Durante su intervención, la autoridad del subterráneo valoró la capacidad inventiva de los empleados para mantener operativo el sistema frente a las restricciones de importación de repuestos. “Venimos de una medida coercitiva que desde el año 2015 ha impedido que nosotros hagamos importación de equipos muy especializados”, expresó Arteaga. Mencionó que estas limitaciones afectan la adquisición de componentes con “tecnología francesa, española, de diferentes países”, lo que ha obligado al personal a diseñar piezas y reparar motores internamente para garantizar el transporte de los usuarios de la Gran Caracas.
Asimismo, el presidente de la institución instó a la ciudadanía a colaborar en el cuidado y la higiene de los espacios del sistema subterráneo. Arteaga hizo un llamado al respeto de las normas internas y al buen trato por parte del personal de operaciones, anunciando además planes para incorporar actividades culturales, microdocumentales e hilo musical con artistas nacionales en las estaciones para fomentar la convivencia.





