El sistema de clasificación a la postemporada de las Grandes Ligas (MLB) establece que un total de 12 equipos avanzan a los playoffs al término de la temporada regular. La estructura se divide de forma equitativa con seis franquicias por la Liga Americana y seis por la Liga Nacional, explica MLB en su portal oficial.
Para acceder a estas instancias definitivas, los clubes deben amarrar su cupo mediante dos vías directas: ganar su respectiva división o adueñarse de uno de los tres boletos de comodín (Wild Card) asignados por cada circuito.
Los líderes divisionales y sus privilegios
En cada liga existen tres divisiones: Este, Central y Oeste. Los equipos que terminan en la primera casilla de su zona aseguran automáticamente su boleto a la fiesta de octubre.
De esos tres campeones divisionales por liga, los dos que registren el mejor récord de victorias y derrotas avanzan directamente a las Series Divisionales (ALDS y NLDS). Esta condición les otorga una semana de descanso estratégico mientras sus rivales disputan las llaves previas.
El tercer sembrado, que es el campeón divisional con el menor promedio de ganados entre los tres líderes, no recibe el descanso previo y debe jugar la primera ronda eliminatoria.
La pelea encarnizada por el comodín
Los tres cupos restantes por liga se otorgan a través del comodín. Estos boletos pertenecen a los tres mejores registros globales de la liga entre todas las franquicias que no lograron alzar el título de su división.
En la Serie de Comodines (Wild Card Series), que se juega al mejor de tres encuentros de manera consecutiva, el tercer campeón divisional (sembrado #3) recibe en su estadio al tercer comodín (sembrado #6). En la otra llave de la misma liga, el primer comodín (sembrado #4) juega como local frente al segundo comodín (sembrado #5).
Analistas del deporte de la pelota chica destacan que esta modalidad de seis clasificados por liga mantiene la emoción hasta la última semana del calendario regular. Con este formato, equipos que sufrieron rachas negativas a mitad de año aún conservan opciones reales de meterse en la pelea.
El camino directo hacia el Clásico de Otoño
Los ganadores de la Serie de Comodines avanzan a las Series Divisionales, medidor pautado al mejor de cinco juegos donde ya aguardan los dos mejores sembrados de cada circuito.
Posteriormente, los dos sobrevivientes de cada liga disputan la Serie de Campeonato (ALCS y NLCS) al mejor de siete compromisos. De allí salen los dos campeones que finalmente miden fuerzas en la Serie Mundial para levantar el trofeo del comisionado.
Fuentes consultadas en el terreno coinciden en que la ventaja de la localía en las instancias finales suele ser determinante, por lo que la pelea en los últimos días de campaña no solo se centra en clasificar, sino en asegurar la ventaja de jugar ante su propia fanaticada.
Cambios no tan recientes
Sports Illustred asegura que el formato actual de 12 equipos en los playoffs de las Grandes Ligas (MLB) entró en vigencia a partir de la temporada de 2022. Esta modificación fue el resultado directo de las negociaciones del nuevo Convenio Colectivo de Trabajo (CBA, por sus siglas en inglés) pactado en marzo de ese mismo año entre la directiva de la MLB y la Asociación de Peloteros (MLBPA), un acuerdo que puso fin a un paro patronal de 99 días.
Directivos y representantes de la asociación de jugadores coincidieron en que el antiguo sistema dejaba por fuera a nóminas competitivas. Rob Manfred, comisionado de las Grandes Ligas, llegó a destacar durante el anuncio del convenio de 2022 que ampliar el cuadro de clasificación le brindaba un aire fresco al torneo, dándole vida a franquicias que antes quedaban descartadas a mitad de torneo.
Analistas del béisbol también recuerdan que, de forma excepcional, en la zafra de 2020 recortada por la pandemia del COVID-19, la MLB puso a prueba un cuadro extraordinario de 16 calificados. Sin embargo, aquel parche temporal sirvió de laboratorio para terminar consolidando, dos años más tarde, la estructura de 12 clasificados que rige actualmente en la Gran Carpa.





