Durante su intervención en la asamblea general de la ONU, la presidenta Delcy Rodríguez confirmó que en Venezuela habrá elecciones. «Una elección debe ser una solución, no un generador de conflictos irreconciliables. Quiero decirlo muy claro en esta Asamblea General: en Venezuela habrá elecciones. Y en esa dirección hemos iniciado un diálogo político con sectores de la oposición que conduzca a un proceso en igualdad de condiciones para todos».
Acotó que «el pueblo venezolano, con su sabiduría ancestral, determinará el momento correcto y sus instituciones estarán preparadas para garantizar ese proceso inclusivo y transparente». Se comprometió a garantizar «condiciones reales de participación para todas las fuerzas políticas en el país».
Transición institucional
La historia nos ha enseñado «que alguna de las transiciones democráticas más sólidas del mundo contemporáneo no nacieron de la ruptura, sino de la transformación conducida con firmeza desde las propias instituciones. Esa es la inspiración: no la reproducción de una historia ajena ni pasada, sino el aprendizaje de una idea universal: la legalidad puede ser el camino hacia una legalidad mejor. Una nación no renace solamente reconstruyendo edificios; renace cuando reconstruye la confianza en sus instituciones».
Insistió en que Venezuela comenzó un proceso de cambio político, económico; un proceso de reformas estructurales. «Un país donde nadie tenga que ganar desconociendo al otro».
La mandataria ratificó el apego a la paz y el rechazo a la violencia como premisa para resolver los conflictos: «Que sea el entendimiento y el diálogo sobre el conflicto». Admitió que la vida de Venezuela ha estado afectada «por una crisis de convivencia política» que impuso intereses ajenos a los de la nación. En 2026 «Venezuela ha vivido dos grandes y dolorosas pruebas en su vida como nación: una, derivada del estrangulamiento de su vida política interna y la confrontación agudizada con los Estados Unidos de América; otra, proveniente de la fiereza de la naturaleza, el doble terremoto del 24 de junio».
Agradecimiento a Trump
Venezuela aspira, con Estados Unidos, con sus vecinos y con todos los países, a construir y sostener relaciones de respeto e igualdad, garantizó la dirigente. Agradeció a Trump y a su gobierno «por su disposición a retomar el camino de las relaciones diplomáticas y de cooperación con Venezuela», y remarcó que trabajan para dirimir las diferencias mediante el diálogo.
Extendió su solidaridad a los pueblos que sufren la guerra y remarcó que la paz «es la única salida verdaderamente humana».
Defendió el desarrollo inclusivo para mitigar la pobreza y criticó las sanciones porque «retardan el desarrollo humano». Ratificó su respeto a los derechos de la naturaleza y señaló que es evidente «el fracaso institucional del comercio global» porque «ninguna nación puede prosperar bajo esquemas supranacionales que no promuevan la industria nacional». También insistió en que la estabilidad internacional exige garantizar la seguridad en el suministro, precios asequibles y sostenibilidad ambiental. «Promover cronogramas de descarbonización forzados es una amenaza directa ala seguridad alimentaria, el empleo y la producción. Debemos evitar colapsos industriales, quiebres productivos y costos energéticos insoportables para los pueblos», consideró.
Rodríguez resaltó el acuerdo petrolero Venezuela-EEUU «como uno de los más grandes jamás suscritos y que contribuirá con el equilibrio energético del hemisferio y de la economía internacional». Reafirmó los derechos de Venezuela sobre el Esequibo y llamó nuevamente a las negociaciones para llegar a acuerdos duraderos.
Sobre la IA, dijo que bien empleada «significará un desarrollo sin precedentes» mas resaltó que los gobiernos tienen la responsabilidad de no profundizar la brecha y la desigualdad digital.
Al inicio, recordó que ha estado en el estrado como canciller, vicepresidenta ejecutiva y ahora como presidenta encargada, y siempre para abordar temas de interés.





