La Central Unitaria de Trabajadores de Venezuela ratificó su absoluto desconocimiento a los debates y acuerdos alcanzados en la denominada Mesa de los Consensos Laborales y Sociales, instancia impulsada por el gobierno interino conjuntamente con Fedecámaras y sectores sindicales minoritarios.
Según denunció el vocero, quien también es miembro del buró político del PCV, dicho espacio funciona como un conciliábulo a puerta cerrada que busca institucionalizar el desmantelamiento de las convenciones colectivas y la erradicación del régimen de prestaciones sociales.
Desde la perspectiva del movimiento obrero de base, las resoluciones emanadas de estas reuniones carecen de legitimidad representativa y atentan directamente contra las disposiciones contempladas en la Carta Magna. Eusse enfatizó que en esa instancia “no expresa los intereses y las necesidades del pueblo trabajador venezolano, y allí no está representado realmente el movimiento sindical y gremial”, asegurando además que en ese espacio se busca consolidar “un fraude contra el salario y las prestaciones sociales”.
Finalmente, el vocero precisó que la desregulación impuesta por la vía de los hechos busca ser legalizada a través de reformas normativas que dejan sin efecto los derechos adquiridos de la clase trabajadora. La CUTV, en alianza con las centrales UNETE, CGT y CODESA, formalizó denuncias sobre estos mecanismos ante la OIT. Pedro Eusse concluyó denunciando la marcada disparidad de garantías en el país, manifestando que “el gobierno aplica una política de seguridad jurídica para los explotadores, para los capitalistas, a cambio de una profunda inseguridad jurídica para los trabajadores venezolanos”.





