El Gobierno alemán decidió posponer la reunión telefónica prevista para este 11 de mes entre el canciller Friedrich Merz y el presidente estadounidense Donald Trump, en un movimiento táctico que se produce inmediatamente después de que el líder norteamericano celebrara el triunfo electoral de la agrupación Alternativa para Alemania (AfD) en los comicios del estado de Sajonia-Anhalt.
Aunque el portavoz del Ejecutivo germano, Stefan Cornelius, evitó precisar el motivo del aplazamiento, la postura institucional remitió a la línea fijada por Merz contra la injerencia extranjera. El Gabinete de Berlín reiteró su rechazo categórico a cualquier tipo de pronunciamiento de actores internacionales sobre la política interna del país.
Según datos difundidos por la agencia EFE, la respuesta diplomática se intensificó con las declaraciones del coordinador de Relaciones Transatlánticas, Metin Hakverdi, quien desestimó las palabras del presidente estadounidense y aseveró a la prensa local que Alemania no requiere tutelaje desde Washington, remarcando que los ciudadanos alemanes determinan en las urnas el rumbo de su política migratoria y de sus autoridades.





