El Gobierno venezolano parece que no escucha las exigencias de los jubilados, pensionados y sobrevivientes del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) y de los trabajadores del país, al menos así lo aseguran los adultos mayores que permanecen en las calles en exigencias de sus derechos que, aseguran, son violentados, por el Estado.
Más de cuatro años sin incremento salarial consideran que son «suficientes» para que se anuncie con prontitud un ajuste en el sueldo de los trabajadores que permita cubrir las necesidades básicas de cada trabajador. Para que esto ocurra, los adultos mayores apuestan por las acciones de calle para tratar de lograr un aumento salarial.
«Ni para comprar un pan me alcanza el pago del seguro social (…) Estamos jugando al desequilibrio emocional y físico de cada jubilado. Estamos pagando una culpa que no nos merece», dijo el miércoles Dalia Velásquez, licenciada en trabajo social y jubilada del IVSS quien participó en una Asamblea de trabajadores en la Plaza de la Moneda, en Caracas.


Por su parte, Isabel Ozuna Lacross de 83 años, añadió que todos los días despierta pensando qué hacer para tener ingresos extras que le permitan comprar las medicinas que debe consumir diariamente por las diversas patologías que padece.
«Lo que gano son 130 bolívares. Para la enfermedad que tengo, no me alcanza para comprar las medicinas, vivo siempre enferma», dijo.


Sunilde Castiblanco, de 70 años, recriminó que «lo poco» que devenga mensualmente lo gaste adquiriendo unos «pocos» productos de la cesta básica y no pueda destinar nada para realizar examen de laboratorios para conocer su estado de salud.
«En realidad el sueldo no nos alcanza, uno cobra y todo se va. No tenemos como adquirir medicamentos, exámenes de laboratorio, consultas, tenemos que andar de hospital en hospital pidiendo», sentenció.


Acciones de calle
Carlos Julio Rivera, vicepresidente de la Asociación Nacional de Jubilados, Pensionados y Sobrevivientes del IVSS, indicó que «llegó la hora» que los adultos mayores se manifiesten en las calles en reclamos de sus derechos. Sostuvo que el salario en la nación debe «ajustarse» a lo fijado en la Constitución la cual establece el derecho de todo trabajador a un salario suficiente que cubra la canasta básica, para vivir con dignidad y cubrir necesidades básicas. «Respeten la Constitución», expresó.


Alfredo Salazar, de 59 años, realizó un llamado al Gobierno venezolano para «que se pongan la mano en el corazón» y atienda las exigencias de los trabajadores porque el salario devengado mensualmente «no alcanza para nada».
«Eso de bono es un pañito de agua caliente para que te quedes tranquilo (…) Además, es mentira que estamos exonerado, en las camionetas nos insultan», agregó.
Lisbeth Belisario, de 62 años, es enfermera jubilada y lamenta que en la actualidad tenga que depender de sus hijos para que la mantengan estando ellos, subrayó, en la misma situación económica.
«Mi sueldo no llega a 2 mil bolivares mensuales, soy enfermera. Las prestaciones de mi jubilación me dieron tristeza y pena, pero seguimos adelante con la mejor actitud, pedimos que todo esto mejore», yo no he visto cambio», sentenció al tiempo que exhortó a las autoridades venezolanos «atender y ocuparse» de los pensionados y jubilados.







